- Introducción. Establecimiento de hostelería. (1)
El profesional de la hostelería, tanto de un establecimiento hotelero como de un restaurante, tiene una finalidad única y prioritaria: la atención al cliente. Al igual que ocurre en la mayor parte de los negocios, el cliente es el pilar principal en el que se sustenta una empresa.
La especialización y la habilidad en la tarea de preparar y servir una mesa, una copa, la utilización de vajilla, cristalería, los cubiertos, etc. constituyen un factor esencial a la hora de desarrollar su trabajo.
Un profesional que se desenvuelve de manera ágil y de forma segura entre sus clientes inspira confianza en el cliente y deja ver su profesionalidad. Estas relaciones profesional-cliente vienen, en cierta manera reguladas por normas no escritas de Protocolo Social, y en determinados actos oficiales viene regulado incluso por ley, Protocolo Oficial o Ceremonial.
El profesional debe tener una visión de conjunto perfectamente clara, y estar atento a cualquier cosa que pueda ocurrir en el restaurante, hotel o establecimiento de hostelería.
Temas tan sencillos como la atención por orden de llegada, el trato incorrecto (una excesiva familiaridad, por ejemplo), etc. puede dar lugar al enfado del cliente, y seguramente a la pérdida del mismo para siempre. Un profesional no puede aventurarse a una valoración precipitada de sus clientes, debe observar y analizar, ser un poco psicólogo para saber cual es el trato que mejor se puede adaptar a esa persona o grupo de personas. Y sobre todo, se debe acostumbrar a tener mucha paciencia, mucho aguante.
Lo mismo que para cualquier tipo de negocio: el cliente siempre tiene la razón, y aunque no la tenga hay que dársela. La amabilidad con el cliente nunca debe faltar, y en casos extremos avisaremos al jefe de comedor o maitre, al encargado de recepción si es un hotel o al encargado de la sala, para que aclare la situación. Sabemos lo duro que puede resultar aguantar a determinados tipo de clientes, que protestan por cualquier pequeño detalle, pero debemos tener la suficiente profesionalidad para soportar con una sonrisa cualquier situación e imprevisto.
Vamos a dar unas pautas generales, válidas para cualquier tipo de establecimiento, pudiendo las mismas variar en función de determinadas circunstancias. Siempre aconsejamos, que en caso de duda, lo mejor es preguntar a nuestros compañeros o superiores antes de tratar de hacer algo por nuestra cuenta que pueda suponer un comportamiento incorrecto ante el cliente.
La familiaridad del cliente respecto del servicio, por ejemplo, no nos puede dar pie a que nosotros devolvamos ese mismo trato. Mantener un cierta distancia en el trato con los clientes nos confiere esa profesionalidad de la que tanto adolecen sitios con personal poco especializado o formado.
La especialización y la habilidad en la tarea de preparar y servir una mesa, una copa, la utilización de vajilla, cristalería, los cubiertos, etc. constituyen un factor esencial a la hora de desarrollar su trabajo.
Un profesional que se desenvuelve de manera ágil y de forma segura entre sus clientes inspira confianza en el cliente y deja ver su profesionalidad. Estas relaciones profesional-cliente vienen, en cierta manera reguladas por normas no escritas de Protocolo Social, y en determinados actos oficiales viene regulado incluso por ley, Protocolo Oficial o Ceremonial.
El profesional debe tener una visión de conjunto perfectamente clara, y estar atento a cualquier cosa que pueda ocurrir en el restaurante, hotel o establecimiento de hostelería.
Temas tan sencillos como la atención por orden de llegada, el trato incorrecto (una excesiva familiaridad, por ejemplo), etc. puede dar lugar al enfado del cliente, y seguramente a la pérdida del mismo para siempre. Un profesional no puede aventurarse a una valoración precipitada de sus clientes, debe observar y analizar, ser un poco psicólogo para saber cual es el trato que mejor se puede adaptar a esa persona o grupo de personas. Y sobre todo, se debe acostumbrar a tener mucha paciencia, mucho aguante.
Lo mismo que para cualquier tipo de negocio: el cliente siempre tiene la razón, y aunque no la tenga hay que dársela. La amabilidad con el cliente nunca debe faltar, y en casos extremos avisaremos al jefe de comedor o maitre, al encargado de recepción si es un hotel o al encargado de la sala, para que aclare la situación. Sabemos lo duro que puede resultar aguantar a determinados tipo de clientes, que protestan por cualquier pequeño detalle, pero debemos tener la suficiente profesionalidad para soportar con una sonrisa cualquier situación e imprevisto.
Vamos a dar unas pautas generales, válidas para cualquier tipo de establecimiento, pudiendo las mismas variar en función de determinadas circunstancias. Siempre aconsejamos, que en caso de duda, lo mejor es preguntar a nuestros compañeros o superiores antes de tratar de hacer algo por nuestra cuenta que pueda suponer un comportamiento incorrecto ante el cliente.
La familiaridad del cliente respecto del servicio, por ejemplo, no nos puede dar pie a que nosotros devolvamos ese mismo trato. Mantener un cierta distancia en el trato con los clientes nos confiere esa profesionalidad de la que tanto adolecen sitios con personal poco especializado o formado.
- Introducción. Establecimiento de hostelería. (2)
Todos hemos estado en establecimientos en los que aunque el hotel o la comida sean buenos, el trato de sus empleados nos ha dejado un mal sabor de boca. Seamos profesionales. Es la mejor herramienta para un servicio con garantía de éxito
- Tema I. Breves nociones sobre protocolo y ceremonial. (1
El Protocolo podemos definirlo como un conjunto de reglas a seguir, ya sean de forma oficial (vinculación por ley) o por tradición o costumbre (vinculación personal voluntaria), también se define más técnicamente como : Regla de ceremonial diplomática o palatina. El Ceremonial es el conjunto de formalidades a tener en cuenta en un acto señalado y que vienen determinadas por el protocolo, formalidades para cualquier tipo de acto público o solemne.
La mayor parte del Protocolo y Ceremonial actual de actos oficiales y privados, tiene un gran componente fiel reflejo de las tradiciones y costumbres populares del pasado, tamizados por el avance de las sociedades y por los nuevos medios y tecnología disponibles, que han hecho que éste evolucione y se adapte a estos nuevos cambios.
Debemos indicar que la mayoría de los pueblos, desde la antigüedad (ya en el año 530 A.C. en la corte del Rey Darío I, regían unas normas muy severas en cuanto a etiqueta y ceremonial se refiere) contaban con determinadas reglas que regían el Protocolo y el Ceremonial. Se regulaban los actos en los que asistía el rey, y los puestos que ocupaban los militares, funcionarios y otras personas. Las reglas para solicitar una audiencia real o solicitar una cita con un determinado cargo eran de cumplimiento obligatorio. También los pueblos Griego y Romano, sentaron las bases de las actuales disposiciones, con las normales adaptaciones que el tiempo y la tecnología nos ha ido imponiendo día a día.
Una de las más clásicas ceremonias, ejemplo de protocolo y ceremonial, fue el conocido acto de "armar caballero", ceremonia de una solemnidad sorprendente en la cual se dotaba de armas y honor al hombre que iba a ser nombrado caballero. Además se decía que un caballero no debía solamente serlo sino demostrarlo en sus actos diarios. Lo mismo deberíamos hacer nosotros, no solo recibir una buena educación, sino demostrarla y aplicarla en nuestra vida diaria, ya que por el actual ritmo de vida, se pierden costumbres básicas, que nos hacen parecer, en determinadas ocasiones, un poco "trogloditas", si se me permite la expresión. Y si podemos, iremos un poco más allá; tratando de aprender y corregir nuestros modales y los de las personas que nos rodean, lo que redundará en beneficio de todos.
La palabra Protocolo procede del latín "protocollum", y que dicen a su vez procede del griego. Pero una cosa es la palabra y otro el hecho. El Protocolo nace con el ser humano, y la necesidad de regular o aconsejar unas formas de actuación para sus relaciones con los demás.
Aunque podríamos detallar como fue evolucionando el Protocolo en sus diferentes facetas, dando lugar a distintos tipos de Protocolo (estructural, de gestión, etc.), no es la finalidad de este Manual para la Hostelería, que trata de dar una pautas de seguimiento para poder realizar de forma educada las tareas que a diario se presentan.
La mayor parte del Protocolo y Ceremonial actual de actos oficiales y privados, tiene un gran componente fiel reflejo de las tradiciones y costumbres populares del pasado, tamizados por el avance de las sociedades y por los nuevos medios y tecnología disponibles, que han hecho que éste evolucione y se adapte a estos nuevos cambios.
Debemos indicar que la mayoría de los pueblos, desde la antigüedad (ya en el año 530 A.C. en la corte del Rey Darío I, regían unas normas muy severas en cuanto a etiqueta y ceremonial se refiere) contaban con determinadas reglas que regían el Protocolo y el Ceremonial. Se regulaban los actos en los que asistía el rey, y los puestos que ocupaban los militares, funcionarios y otras personas. Las reglas para solicitar una audiencia real o solicitar una cita con un determinado cargo eran de cumplimiento obligatorio. También los pueblos Griego y Romano, sentaron las bases de las actuales disposiciones, con las normales adaptaciones que el tiempo y la tecnología nos ha ido imponiendo día a día.
Una de las más clásicas ceremonias, ejemplo de protocolo y ceremonial, fue el conocido acto de "armar caballero", ceremonia de una solemnidad sorprendente en la cual se dotaba de armas y honor al hombre que iba a ser nombrado caballero. Además se decía que un caballero no debía solamente serlo sino demostrarlo en sus actos diarios. Lo mismo deberíamos hacer nosotros, no solo recibir una buena educación, sino demostrarla y aplicarla en nuestra vida diaria, ya que por el actual ritmo de vida, se pierden costumbres básicas, que nos hacen parecer, en determinadas ocasiones, un poco "trogloditas", si se me permite la expresión. Y si podemos, iremos un poco más allá; tratando de aprender y corregir nuestros modales y los de las personas que nos rodean, lo que redundará en beneficio de todos.
La palabra Protocolo procede del latín "protocollum", y que dicen a su vez procede del griego. Pero una cosa es la palabra y otro el hecho. El Protocolo nace con el ser humano, y la necesidad de regular o aconsejar unas formas de actuación para sus relaciones con los demás.
Aunque podríamos detallar como fue evolucionando el Protocolo en sus diferentes facetas, dando lugar a distintos tipos de Protocolo (estructural, de gestión, etc.), no es la finalidad de este Manual para la Hostelería, que trata de dar una pautas de seguimiento para poder realizar de forma educada las tareas que a diario se presentan.
Una cosa a tener en cuenta: la educación no solo tiene que venir de parte de quien nos atiende sino, que nosotros mismos debemos ser correctos y educados con las personas que nos prestan un servicio. Recuérdelo, la educación es , y debe ser, biunívoca.
- Tema II. Tipos de actos: oficiales y privados. (1)
Daremos una definición básica de los tipos de actos o eventos, obviando la parte técnica de organización, la mayoría de las veces bastante compleja, por ser labor del Servicio de Protocolo Oficial (Recepción, Colocación de Banderas, Honores e Himnos, Cortejo, etc).
Además podrá ver todo este tipo de información en nuestras páginas de Protocolo Ceremonial, donde se explica con mayor detalle estos temas. Actos Oficiales:
Aquellos de carácter público y general organizados por parte del Estado (La Corona y el Gobierno) , o de Administraciones Públicas (Ministerios) , Autonómicas (Comunidades Autónomas) o Locales (Ayuntamientos, Diputaciones y Cabildos) y los de carácter especial organizados por las Cámaras Legislativas, el Ejército, el Poder Judicial y las Corporaciones Públicas.
También de una forma más simple se les ha definido como aquellos actos en los que intervienen primeras Autoridades civiles, eclesiásticas o militares.
En muchas ocasiones, los actos oficiales no son "puros" ya que se pueden entremezclar con una serie de actos privados.
En este tipo de actos, lo mejor es acudir al Protocolo Oficial (aquel conjunto de reglas que se presentan por voluntad jurídica), y la mejor manera de organizarlos, es dejar que el Servicio de Protocolo del Estado se encargue de todos los formalismos oficiales del mismo, ya que están más acostumbrados que cualquiera de nosotros.
No obstante, si lo organizamos en nuestro establecimiento habremos de planificar varios puntos importantes, en conjunto con lo que marque el Servicio de Protocolo, pero un esquema muy básico de un acto podría contener estos puntos a modo de ejemplo: 1. Los invitados. Información respecto a los mismos.
Listado conteniendo el número de invitados rango y categoría de los mismos.
Horario: cuando llegan y por que medio llegan.
Número de vehículos previsto (si tenemos servicio de parking y aparcacoches).
Entrega de flores a algún tipo de obsequio.
Preferencias gastronómicas por razones de cultura o religión. 2. Recepción. Donde se recibe a los invitados.
Parte Exterior. Cuando se recibe en un sitio abierto.
.- Recepción de Personalidades.
.- Llegada de Vehículos.
.- Personal de seguridad (escoltas, policía, etc.).
.- Aparcamiento de vehículos.
.- Ubicación de la prensa y otros medios de comunicación.
.- Colocación de Banderas exteriores, y otros detalles oficiales.
.- Personal de seguridad, escoltas, etc.
Parte Interior. Recepción de un establecimiento cubierto (cerrado).
.- Hall o sala donde ser va a recibir a los invitados.
.- Quien va a recibir a los invitados.
.- Sala donde pasan o esperan los invitados.
.- Colocación de Banderas.
.- Colocación de personalidades.
Además podrá ver todo este tipo de información en nuestras páginas de Protocolo Ceremonial, donde se explica con mayor detalle estos temas. Actos Oficiales:
Aquellos de carácter público y general organizados por parte del Estado (La Corona y el Gobierno) , o de Administraciones Públicas (Ministerios) , Autonómicas (Comunidades Autónomas) o Locales (Ayuntamientos, Diputaciones y Cabildos) y los de carácter especial organizados por las Cámaras Legislativas, el Ejército, el Poder Judicial y las Corporaciones Públicas.
También de una forma más simple se les ha definido como aquellos actos en los que intervienen primeras Autoridades civiles, eclesiásticas o militares.
En muchas ocasiones, los actos oficiales no son "puros" ya que se pueden entremezclar con una serie de actos privados.
En este tipo de actos, lo mejor es acudir al Protocolo Oficial (aquel conjunto de reglas que se presentan por voluntad jurídica), y la mejor manera de organizarlos, es dejar que el Servicio de Protocolo del Estado se encargue de todos los formalismos oficiales del mismo, ya que están más acostumbrados que cualquiera de nosotros.
No obstante, si lo organizamos en nuestro establecimiento habremos de planificar varios puntos importantes, en conjunto con lo que marque el Servicio de Protocolo, pero un esquema muy básico de un acto podría contener estos puntos a modo de ejemplo: 1. Los invitados. Información respecto a los mismos.
Listado conteniendo el número de invitados rango y categoría de los mismos.
Horario: cuando llegan y por que medio llegan.
Número de vehículos previsto (si tenemos servicio de parking y aparcacoches).
Entrega de flores a algún tipo de obsequio.
Preferencias gastronómicas por razones de cultura o religión. 2. Recepción. Donde se recibe a los invitados.
Parte Exterior. Cuando se recibe en un sitio abierto.
.- Recepción de Personalidades.
.- Llegada de Vehículos.
.- Personal de seguridad (escoltas, policía, etc.).
.- Aparcamiento de vehículos.
.- Ubicación de la prensa y otros medios de comunicación.
.- Colocación de Banderas exteriores, y otros detalles oficiales.
.- Personal de seguridad, escoltas, etc.
Parte Interior. Recepción de un establecimiento cubierto (cerrado).
.- Hall o sala donde ser va a recibir a los invitados.
.- Quien va a recibir a los invitados.
.- Sala donde pasan o esperan los invitados.
.- Colocación de Banderas.
.- Colocación de personalidades.
.- Ornamentación (alfombras, cordones, plantas, etc).
.- Ubicación de los escoltas y personal de seguridad.
.- Ubicación de la prensa y otros medios de comunicación.
.- Ubicación de los escoltas y personal de seguridad.
.- Ubicación de la prensa y otros medios de comunicación.
3. Celebración del Acto. Desarrollo del evento, en sus distintas fases.
Ornamentación del lugar de celebración (banderas, plantas, temperatura, etc).
Colocación dentro del Banquete o Celebración. Establecer los planos de mesa y las minutas correspondientes, así como las tarjetas identificativas.
Horario a seguir (aperitivo o lunch, comida, etc.).
Tipo de Mesas y su Distribución.
Tipo de Menú.
Celebración de Baile o Show posterior a la comida.
Ubicación de escoltas y personal de seguridad.
Ubicación de la prensa y otros medios de comunicación. 4. Finalización del Acto. Fin del evento.
Despedida de los invitados.
Hora de finalización del acto y lugar de salida del mismo.
Orden de salida de invitados.
Salida de los Vehículos.
Entrega de obsequios. Actos Privados:
Los de carácter no oficial organizados por la Iglesia, las Asociaciones tanto de interés general como de interés privado, las empresas y las organizadas por una persona o una familia con motivos diversos (bodas, cursos, seminarios y eventos particulares, etc.).
Tal y como ocurre con los actos oficiales, puede darse una mezcla de actos en un mismo evento, por lo que no podemos hablar, en muchos casos, de actos de un solo carácter (oficiales, públicos, privados ...).
En estos casos, deberemos aplicar el Protocolo Social, e incluso la costumbre local, (reglas convencionales que rigen la convivencia humana y no están determinadas por ley, sino que es propia la decisión de vincularse a ellas), siendo menos estricto que el Oficial.
Cuando en actos privados, asisten personalidades políticas, civiles, eclesiásticas o militares habremos de tener ciertas consideraciones del llamado Protocolo Oficial, y siempre mantendremos los tratamientos debidos a su cargo o categoría.
Debemos aclarar, que existe bastante controversia en la determinación de los tipos de acto. Ya que por muchas de sus características pueden dar lugar a confusión o catalogarlos en un apartado no demasiado acertado. Por ejemplo Don Francisco López-Nieto, indica que cuando "un acto tiene lugar ante un número indeterminado de personas, lo organice quien lo organice, ha de ser considerado como un acto público".
Luego se puede "catalogar", el acto en función del contenido del mismo. Pudiendo ser de carácter cultural, social, sindical, etc. Pudiendo dar lugar un acto complejo, compuesto de varios tipos de "mini-actos" en el desarrollo principal del evento general.
No obstante, hay que tener en cuenta, para todos ellos, las normas básicas, tanto de Protocolo Oficial como el Protocolo social, basado en costumbres y tradiciones.
Ornamentación del lugar de celebración (banderas, plantas, temperatura, etc).
Colocación dentro del Banquete o Celebración. Establecer los planos de mesa y las minutas correspondientes, así como las tarjetas identificativas.
Horario a seguir (aperitivo o lunch, comida, etc.).
Tipo de Mesas y su Distribución.
Tipo de Menú.
Celebración de Baile o Show posterior a la comida.
Ubicación de escoltas y personal de seguridad.
Ubicación de la prensa y otros medios de comunicación. 4. Finalización del Acto. Fin del evento.
Despedida de los invitados.
Hora de finalización del acto y lugar de salida del mismo.
Orden de salida de invitados.
Salida de los Vehículos.
Entrega de obsequios. Actos Privados:
Los de carácter no oficial organizados por la Iglesia, las Asociaciones tanto de interés general como de interés privado, las empresas y las organizadas por una persona o una familia con motivos diversos (bodas, cursos, seminarios y eventos particulares, etc.).
Tal y como ocurre con los actos oficiales, puede darse una mezcla de actos en un mismo evento, por lo que no podemos hablar, en muchos casos, de actos de un solo carácter (oficiales, públicos, privados ...).
En estos casos, deberemos aplicar el Protocolo Social, e incluso la costumbre local, (reglas convencionales que rigen la convivencia humana y no están determinadas por ley, sino que es propia la decisión de vincularse a ellas), siendo menos estricto que el Oficial.
Cuando en actos privados, asisten personalidades políticas, civiles, eclesiásticas o militares habremos de tener ciertas consideraciones del llamado Protocolo Oficial, y siempre mantendremos los tratamientos debidos a su cargo o categoría.
Debemos aclarar, que existe bastante controversia en la determinación de los tipos de acto. Ya que por muchas de sus características pueden dar lugar a confusión o catalogarlos en un apartado no demasiado acertado. Por ejemplo Don Francisco López-Nieto, indica que cuando "un acto tiene lugar ante un número indeterminado de personas, lo organice quien lo organice, ha de ser considerado como un acto público".
Luego se puede "catalogar", el acto en función del contenido del mismo. Pudiendo ser de carácter cultural, social, sindical, etc. Pudiendo dar lugar un acto complejo, compuesto de varios tipos de "mini-actos" en el desarrollo principal del evento general.
No obstante, hay que tener en cuenta, para todos ellos, las normas básicas, tanto de Protocolo Oficial como el Protocolo social, basado en costumbres y tradiciones.
Aunque podemos ver en muchos de los actos menos oficiosos una tendencia a la carencia de establecer normas o pautas de comportamiento general, dejando un poco al libre albedrío de cada persona, el comportamiento para ese evento (sobre en todo en actos privados sociales, donde se pueden ver "comportamientos" muy peculiares). Pero no olvidemos nunca, una mínima educación y respeto, para evitar situaciones incómodas.
- Tema III. Los tratamientos. Títulos de cortesía. (1)
El tratamiento es el título de cortesía que se da a una persona por razones de cargo o categoría. Los tratamientos honoríficos por razón de cargo se pierden al cesar en el mismo, al contrario que los dados a título personal que acompañan a la persona con carácter vitalicio, aunque muchos de ellos no son heredables ni utilizables por su cónyuges o descendientes.
Es una parte fundamental una correcta utilización del tratamiento, por el contacto que cualquier personal de hostelería puede tener con los asistentes a un determinado banquete o servicio en un hotel.
La regulación de los tratamientos oficiales viene determinada por ley y el resto de los tratamientos no oficiales (personas de empresa, titulados universitarios, etc) viene determinado por la educación y la cortesía, aunque la evolución de la sociedad ha ido transformando las relaciones sociales a un trato y tono más igualitario.
Personalmente, este trato igualitario no debe caer en la fea costumbre del tuteo, sobre todo con personas que no conocemos previamente. Una vez realizadas las presentaciones es una opción que nuestro interlocutor nos indicará si desea ser tuteado, pero nunca el personal de cualquier establecimiento debería acceder a esta petición, aunque así lo indique su interlocutor.
Como empleados de un establecimiento de hostelería debemos marcar la distancia que marca el Usted, y el resto de tratamientos oficiales durante cualquier tipo de celebración, evitando siempre la familiaridad que podríamos tener con personas conocidas en otro tipo de situación (si acudiéramos como invitados en vez de como empleados del establecimiento de hostelería).
En el ámbito particular, es cierto que cada vez más se priva de todo tratamiento oficioso a las personas, dejando los mismos para discursos e intervenciones de carácter público.
Las discrepancias personales por carácter político o social (un republicano respecto de la monarquía, por ejemplo) deben dejarse profesionalmente a un lado, o pedir el relevo para el servicio en ese acto (quedarse en el servicio de cocina, por ejemplo).
Como dice un antiguo refrán español "Lo cortés no quita lo valiente". La educación no debe estar reñida con ningún tipo de idea o creencia, pues sería la disculpa perfecta para caer en formas poco corteses de trato respecto de otras personas que profesan otra religión, otra creencia política, etc.
La profesionalidad será la muestra evidente del comportamiento del servicio del establecimiento, y será la marca o sello distintivo de ese negocio, dotando al mismo de una categoría intrínseca a la otorgada por otros (instalaciones, accesos, decoración, etc). Debemos recordar que la formación del personal no solo es un bien para ellos, sino para el conjunto de toda la empresa.
Aunque, puede ampliar la información completa de todos los tratamientos, en nuestro apartado correspondiente tratamientos habituales, vamos a dar aquí algunas características especiales de los más comunes.
Es una parte fundamental una correcta utilización del tratamiento, por el contacto que cualquier personal de hostelería puede tener con los asistentes a un determinado banquete o servicio en un hotel.
La regulación de los tratamientos oficiales viene determinada por ley y el resto de los tratamientos no oficiales (personas de empresa, titulados universitarios, etc) viene determinado por la educación y la cortesía, aunque la evolución de la sociedad ha ido transformando las relaciones sociales a un trato y tono más igualitario.
Personalmente, este trato igualitario no debe caer en la fea costumbre del tuteo, sobre todo con personas que no conocemos previamente. Una vez realizadas las presentaciones es una opción que nuestro interlocutor nos indicará si desea ser tuteado, pero nunca el personal de cualquier establecimiento debería acceder a esta petición, aunque así lo indique su interlocutor.
Como empleados de un establecimiento de hostelería debemos marcar la distancia que marca el Usted, y el resto de tratamientos oficiales durante cualquier tipo de celebración, evitando siempre la familiaridad que podríamos tener con personas conocidas en otro tipo de situación (si acudiéramos como invitados en vez de como empleados del establecimiento de hostelería).
En el ámbito particular, es cierto que cada vez más se priva de todo tratamiento oficioso a las personas, dejando los mismos para discursos e intervenciones de carácter público.
Las discrepancias personales por carácter político o social (un republicano respecto de la monarquía, por ejemplo) deben dejarse profesionalmente a un lado, o pedir el relevo para el servicio en ese acto (quedarse en el servicio de cocina, por ejemplo).
Como dice un antiguo refrán español "Lo cortés no quita lo valiente". La educación no debe estar reñida con ningún tipo de idea o creencia, pues sería la disculpa perfecta para caer en formas poco corteses de trato respecto de otras personas que profesan otra religión, otra creencia política, etc.
La profesionalidad será la muestra evidente del comportamiento del servicio del establecimiento, y será la marca o sello distintivo de ese negocio, dotando al mismo de una categoría intrínseca a la otorgada por otros (instalaciones, accesos, decoración, etc). Debemos recordar que la formación del personal no solo es un bien para ellos, sino para el conjunto de toda la empresa.
Aunque, puede ampliar la información completa de todos los tratamientos, en nuestro apartado correspondiente tratamientos habituales, vamos a dar aquí algunas características especiales de los más comunes.
(Una regla a tener en cuenta: En la mayoría de los casos es aceptable utilizar Señor seguido del cargo ocupado: Señor Ministro, Señor Diputado, Señor Director, Señor Embajador, etc.).
La exposición que hacemos en las siguientes líneas no pretende ser exhaustiva ya que el número de tratamientos es casi tan extenso como tipos de títulos, cargos o méritos existen tanto en nuestro país como en el de procedencia de los posibles invitados extranjeros.
1.- Reyes y Emperadores. Su Majestad, Vuestra Majestad. Otros tratamientos: Señor/Señora.
2.- Príncipes e Infantes. Su Alteza Real, Vuestra Alteza Real. Otros tratamientos: Señor/Señora/Alteza.
3.- Hijos de Emperadores. Su Alteza Imperial, Vuestra Alteza Imperial. Otros tratamientos: Alteza.
4.- Príncipes de Mónaco. Su Alteza Serenísima, Vuestra Alteza Serenísima. Otros tratamientos: Alteza.
5.- Grandes Duques de Luxemburgo. Serenísimo/a. Otros tratamientos: Señor/Señora.
6.- Marqueses, Barones, Duques y Condes. Excelencia. Otros tratamientos: Señor/Señora.
7.- Grandes de España. Excelencia. Otros tratamientos: Señor/Señora.
8.- Grandes Cruces de todas las Órdenes. Excelencia. Otros tratamientos: Señor/Señora.
9.- Presidente y Vice-Presidente del Gobierno. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Presidente - Vice-Presidente.
10.- Ministro. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Ministro.
11.- Presidentes del Congreso, Senado, Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial. Excelencia: Señor Presidente.
12.- Embajadores. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Embajador.
14.- Presidentes Comunidades Autónomas. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Presidente.
15.- El Papa. Santísimo Padre. Otros tratamientos: Padre Santo.
16.- Cardenales. Eminencia. Vuestra Eminencia. Otros tratamientos: Señor Cardenal.
17.- Obispos, Arzobispos, Nuncios Apostólicos y Decano Tribunal de la Roa. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Obispo ...
18.- Auditores, Fiscales, Defensores del Vínculo, Asesor del Nuncio y Abades Mitrados. Ilustrísimo. Otros tratamientos: Señor ...
19.- Nuncios, Internuncio, Delegados Pontificios, Prefectos de Santas Congregaciones. Monseñor. Otros tratamientos: Señor ...
20.- Dignidades Eclesiásticas, Monásticas y Graduados de las Religiones. Reverendo.
21.- Priores Órdenes Militares, Provicario General Castrense, Administrador Apostólico, Vicarios Episcopales y Presidentes de Colegiatas. Ilustrísimo. Otros tratamientos: Señor.
22.- Abades y Padres de Órdenes Monásticas. Reverendo Padre (o Reverenda Madre).
23.- Sacerdotes, Coadjutores y demás componentes de Órdenes Religiosas, sin cargo. Señor.
24.- Iglesias Protestantes y Reformadas. Reverendo, Hermano, Pastor ...
25.- Israelitas y Hebreos. Gran Rabino, Rabino. Otros tratamientos: Señor.
26.- Títulos Universitarios y Cargos de Empresa. Señor.
La exposición que hacemos en las siguientes líneas no pretende ser exhaustiva ya que el número de tratamientos es casi tan extenso como tipos de títulos, cargos o méritos existen tanto en nuestro país como en el de procedencia de los posibles invitados extranjeros.
1.- Reyes y Emperadores. Su Majestad, Vuestra Majestad. Otros tratamientos: Señor/Señora.
2.- Príncipes e Infantes. Su Alteza Real, Vuestra Alteza Real. Otros tratamientos: Señor/Señora/Alteza.
3.- Hijos de Emperadores. Su Alteza Imperial, Vuestra Alteza Imperial. Otros tratamientos: Alteza.
4.- Príncipes de Mónaco. Su Alteza Serenísima, Vuestra Alteza Serenísima. Otros tratamientos: Alteza.
5.- Grandes Duques de Luxemburgo. Serenísimo/a. Otros tratamientos: Señor/Señora.
6.- Marqueses, Barones, Duques y Condes. Excelencia. Otros tratamientos: Señor/Señora.
7.- Grandes de España. Excelencia. Otros tratamientos: Señor/Señora.
8.- Grandes Cruces de todas las Órdenes. Excelencia. Otros tratamientos: Señor/Señora.
9.- Presidente y Vice-Presidente del Gobierno. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Presidente - Vice-Presidente.
10.- Ministro. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Ministro.
11.- Presidentes del Congreso, Senado, Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial. Excelencia: Señor Presidente.
12.- Embajadores. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Embajador.
14.- Presidentes Comunidades Autónomas. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Presidente.
15.- El Papa. Santísimo Padre. Otros tratamientos: Padre Santo.
16.- Cardenales. Eminencia. Vuestra Eminencia. Otros tratamientos: Señor Cardenal.
17.- Obispos, Arzobispos, Nuncios Apostólicos y Decano Tribunal de la Roa. Excelencia. Otros tratamientos: Señor Obispo ...
18.- Auditores, Fiscales, Defensores del Vínculo, Asesor del Nuncio y Abades Mitrados. Ilustrísimo. Otros tratamientos: Señor ...
19.- Nuncios, Internuncio, Delegados Pontificios, Prefectos de Santas Congregaciones. Monseñor. Otros tratamientos: Señor ...
20.- Dignidades Eclesiásticas, Monásticas y Graduados de las Religiones. Reverendo.
21.- Priores Órdenes Militares, Provicario General Castrense, Administrador Apostólico, Vicarios Episcopales y Presidentes de Colegiatas. Ilustrísimo. Otros tratamientos: Señor.
22.- Abades y Padres de Órdenes Monásticas. Reverendo Padre (o Reverenda Madre).
23.- Sacerdotes, Coadjutores y demás componentes de Órdenes Religiosas, sin cargo. Señor.
24.- Iglesias Protestantes y Reformadas. Reverendo, Hermano, Pastor ...
25.- Israelitas y Hebreos. Gran Rabino, Rabino. Otros tratamientos: Señor.
26.- Títulos Universitarios y Cargos de Empresa. Señor.
27.- Generales, Ministros Militares (Independiente de su graduación) y Capitanes Generales. Vuecencia.Otros tratamientos: Mi General.
28.- Coroneles, Oficiales condecorados con: Cruz de San Fernando o Placa de San Hermenegildo. Usía. Otros tratamientos: Mi Coronel.
29.- Rectores. Excelentísimo y Magnífico. Otros tratamientos: Señor Rector.
30.- Alcaldes (excepto de Madrid y Barcelona). Ilustrísimo. Otros tratamientos: Señor Alcalde.
Si desea ampliar la información, con una detallada relación de cargos y tratamientos, puede verlos en nuestra sección tratamientos habituales. En el mismo detallamos de una forma bastante profunda la mayor parte de los tratamientos correspondientes a cargos, títulos y otros méritos. Además de nuestros apartado tiene dos grandes libros en los que poder consultar información muy detallada: El "Manual de Protocolo" de D. Francisco Lopez Nieto, y también "Prácticas de Ceremonial y Protocolo" de D. José Pumar Vázquez. Y tiene en nuestro apartado de bibliografía otros estupendos títulos.
- Tema IV. Celebraciones y banquetes: su organización
Obviando el Protocolo Oficial que dejamos para los Jefes de Protocolo del Estado, por su complejidad, y por ser actos de relativa escasez para un establecimiento normal de hostelería , vamos a dar las principales indicaciones para actos privados y particulares, que cubren la mayor parte de celebraciones y eventos posibles en cualquier establecimiento hostelero (hotel, restaurante, etc.).
El maitre o jefe de comedor es el encargado de recibir a quien acude a un restaurante para una comida o banquete (más frecuentemente para una comida privada, que para un banquete, ya que debido al elevado número de personas, solamente suele saludar a los invitados de más relevancia del mismo, como los novios y padrinos en un banquete de boda). Por supuesto, que hablamos de restaurantes de cierta categoría, ya en los habituales restaurantes de "diario", podemos llamarles, lo normal es cuenten solamente con un servicio de camareros, sin tener otras personas como jefes de salas, maitre, etc. Se le recibe a la entrada del comedor, esperando a que el cliente se identifique y alargue su mano, asintiendo como saludo a los invitados que acudan con él (es normal no presentarle todos los invitados que le acompañan). Caso en que el cliente no se identifique, se le saluda, se la da la bienvenida y se le acompaña a su mesa, si tiene reserva, o se le indica la disponibilidad de mesas para que elija la que más le guste. Siempre se pueden hacer las recomendaciones que consideremos oportunas en función de los gustos del cliente (mas solitaria, menos ruidosa, más luminosa, etc). Si es un banquete o convención , serán los propios organizadores del mismo (una empresa, por ejemplo) los que nos habrán indicado de antemano el orden de colocación de los invitados; existe una posibilidad muy cómoda que es la utilización de tarjetas y planos de mesa, en los que se indica la posición correcta de cada comensal en la mesa y la situación de la misma en la sala o salón donde se celebra el acto. Las mesas se identifican con un número o se ponen tarjetas individuales con el nombre de cada uno de los comensales. Los planos, se suelen colocar a la entrada de los salones, para que puedan ser consultados por los invitados. |
- Tema V. Tipos de mesas y su colocación. (1)
Existen multitud de formas a elegir para las mesas, así como decenas de combinaciones de las mismas en función de su forma, tamaño, situación, etc. Vamos a exponer de forma detallada, cada una de las formas y sus pros y contras para la utilización en determinados actos o eventos. Rectangular.
Una de las más utilizadas, y dependiendo de su tamaño puede ser un poco difícil para tener una conversación uniforme, dando lugar por norma general a tres focos de conversación. Entre sus ventajas está la perfecta distribución que se puede hacer en cuanto al orden de precedencias.
En cenas de gala o de importancia no es correcto colocar a nadie en las cabeceras de la misma (sistema anglosajón). También es una ventaja la facilidad de acoplar nuevas mesas, pudiendo formar mesas en T, mesas en forma de U, etc. Ovalada.
En cenas de gala o de importancia no es correcto colocar a nadie en las cabeceras de la misma (sistema anglosajón). También es una ventaja la facilidad de acoplar nuevas mesas, pudiendo formar mesas en T, mesas en forma de U, etc. Ovalada.
A diferencia de la mesa rectangular, es más aprovechable en espacio, al poder colocar a gente en las cabeceras de la misma. Si su tamaño es amplio, en temas de conversación ocurre lo mismo que en la rectangular. No se puede tener una conversación uniforme.
Es muy claro el orden de precedencias para la distribución de los invitados
Es muy claro el orden de precedencias para la distribución de los invitados
Si su tamaño es pequeño, tenemos la ventaja que todos los invitados pueden verse y mantener una conversación uniforme, lo mismo que ocurre en las mesas redondas. Como desventaja no es posible acoplarla a ningún otro tipo de forma. Cuadrada.
Solo utilizadas en restaurantes y nunca en comidas de gala o grandes banquetes. Solo es admisible para comidas íntimas de 2 o 4 personas. Son utilizadas de forma general por restaurantes o bares pequeños que por falta de espacio o tipo de clientela, les conviene un aprovechamiento del espacio con este tipo de mesas.
También son utilizadas por algunas importantes cadenas de restaurantes, que minimizan su tamaño al máximo para que el cliente permanezca únicamente el tiempo imprescindible de la comida, evitando una ocupación prolongada de la misma (al sentirte relativamente "incómodo" en la misma). Redonda.
Solo utilizadas en restaurantes y nunca en comidas de gala o grandes banquetes. Solo es admisible para comidas íntimas de 2 o 4 personas. Son utilizadas de forma general por restaurantes o bares pequeños que por falta de espacio o tipo de clientela, les conviene un aprovechamiento del espacio con este tipo de mesas.
También son utilizadas por algunas importantes cadenas de restaurantes, que minimizan su tamaño al máximo para que el cliente permanezca únicamente el tiempo imprescindible de la comida, evitando una ocupación prolongada de la misma (al sentirte relativamente "incómodo" en la misma). Redonda.
Al igual que la mesa oval, la gran ventaja es el total aprovechamiento del espacio de la misma, así como la correcta visión de todos los invitados entre sí y la posibilidad de mantener una conversación uniforme entre todos ellos.
Como pequeña desventaja, mayor dificultad a la hora de establecer las precedencias.
Como pequeña desventaja, mayor dificultad a la hora de establecer las precedencias.
Tampoco hay posibilidad de jugar con sus formas para poder acoplarlas a otras mesas. (salvo en composiciones múltiples). Forma de U.
Perfecta distribución de las precedencias. Nunca deben ocuparse los puestos enfrente de la presidencia (parte frontal interior de la U). Se pueden (y suelen) establecer varios focos de conversación. Ideal para banquetes y otras reuniones de múltiples personas.
Forma de Herradura.
Al igual que la forma de "U", facilita en gran medida el establecimiento de las precedencias. Nunca deben colocarse invitados enfrente de la presidencia (parte frontal del interior de la herradura). Es ideal para mantener una conversación o debate. Muy utilizada en reuniones (delegaciones de varios países, departamentos de empresas, etc.).
En este tipo de mesas, así como en el de la U cuadrada se suelen decorar los espacios interiores en los que no se deben sentar los invitados con algún centro de flores o plantas, o un adorno similar, manteniendo una altura adecuada para evitar "tapar" a los invitados entre sí
En este tipo de mesas, así como en el de la U cuadrada se suelen decorar los espacios interiores en los que no se deben sentar los invitados con algún centro de flores o plantas, o un adorno similar, manteniendo una altura adecuada para evitar "tapar" a los invitados entre sí
Forma de T
Seguramente estamos ante una de las formas menos utilizada para cualquier tipo de evento, y casi podemos asegurar que está totalmente en desuso. No es fácil de "rellenar" con invitados al tener muchos espacios comunes.
Dificulta la conversación, la visión de los invitados entre sí y la colación no es elegante, al no encontrarse todos lo invitados enfrentados, y darse mucho la "espalda".
Dificulta la conversación, la visión de los invitados entre sí y la colación no es elegante, al no encontrarse todos lo invitados enfrentados, y darse mucho la "espalda".
Forma de Peine.
Al igual que la forma de T, no es apenas utilizada en la actualidad. No deben colocarse invitados enfrentados a la presidencia. (parte interior de la U). Tiene las mismas desventajas que la mesa en forma de T (conversación, visión de los invitados entre sí, etc.).
La única ventaja posible es el aprovechamiento del espacio en una sala, pero no es recomendable su utilización.
La única ventaja posible es el aprovechamiento del espacio en una sala, pero no es recomendable su utilización.
Combinaciones.
En comidas particulares o de negocios, probablemente, utilizaremos alguno de los tipos de mesas que anteriormente hemos expuesto. Pero si se trata de banquetes, o cualquier otro tipo de comida multitudinaria, es probable que veamos una combinación de distintos tipos de mesas, conformando el esquema general de la sala
Las opciones son múltiples en función de la forma de la sala, el tamaño de la misma, etc. Así como la distribución que deseamos tener de los invitados.
Para grandes banquetes, comidas de gala y grandes acontecimientos podemos recurrir a combinar los tipos de mesa anteriormente descritos. Las más comunes son una mesa rectangular como presidencia y varias mesas redondas para el resto de los invitados. Es una de las formas más utilizadas para comidas de gala y oficiales.
También es muy utilizado en comidas de gala, un conjunto de mesas rectangulares.
Vamos a ver dos de las combinaciones más utilizadas, dentro de la gran variedad de posibilidades que podemos desarrollar combinando mesas:
1. Una distribución muy utilizada en la actualidad, es colocar una mesa rectangular donde va la presidencia o cabecera de la reunión, y varias mesas satélites redondas como mesas de invitados.
Para grandes banquetes, comidas de gala y grandes acontecimientos podemos recurrir a combinar los tipos de mesa anteriormente descritos. Las más comunes son una mesa rectangular como presidencia y varias mesas redondas para el resto de los invitados. Es una de las formas más utilizadas para comidas de gala y oficiales.
También es muy utilizado en comidas de gala, un conjunto de mesas rectangulares.
Vamos a ver dos de las combinaciones más utilizadas, dentro de la gran variedad de posibilidades que podemos desarrollar combinando mesas:
1. Una distribución muy utilizada en la actualidad, es colocar una mesa rectangular donde va la presidencia o cabecera de la reunión, y varias mesas satélites redondas como mesas de invitados.
2. Otra de las más utilizadas es una mesa presidencial redonda en el centro de la sala, y varias mesas redondas satélites a la misma colocadas por la sala.
- Tema VI. Distribución de invitados: precedencias.
Antes de definir la precedencia y explicar sus reglas, vamos a establecer el tipo de presidencias que podemos tener, según el método empleado:Presidencia: Sistema Francés:
Las presidencias se sitúan partiendo del centro de la mesa. Es el sistema más utilizado en todo tipo de actos (tanto oficiales como privados). Tiene como inconveniente que la conversación central queda muy alejada de los extremos y remarca en exceso las categorías (al estar todas en el centro); poca uniformidad en el reparto de personalidades.
Las presidencias se sitúan partiendo del centro de la mesa. Es el sistema más utilizado en todo tipo de actos (tanto oficiales como privados). Tiene como inconveniente que la conversación central queda muy alejada de los extremos y remarca en exceso las categorías (al estar todas en el centro); poca uniformidad en el reparto de personalidades.
Presidencia: Sistema Inglés.
Las presidencias se sitúan al extremo de la mesa. La conversación y el reparto de invitados por categorías es más uniforme. Tiene el inconveniente de separar en cada extremo a los invitados de más categoría.
Presidencia: Sistema mixto o híbrido.
Podemos indicar un tercer método, que es una combinación de los dos anteriores, con presidencias mixtas (sistema inglés y francés combinados), cuando hay varios invitados de importancia.
Se establecen una serie de presidencias (cuatro generalmente), que suelen corresponder a los anfitriones y los invitados de honor.
Podemos indicar un tercer método, que es una combinación de los dos anteriores, con presidencias mixtas (sistema inglés y francés combinados), cuando hay varios invitados de importancia.
Se establecen una serie de presidencias (cuatro generalmente), que suelen corresponder a los anfitriones y los invitados de honor.
Resulta complicado su montaje, para establecer el orden correcto de los invitados a partir de una doble presidencia. No es muy recomendable su uso. Estableciendo las Presidencias.
El sistema de colocación a partir de la presidencia se establece, por dos métodos:1.- Sistema Intercalado: el de mayor importancia a la derecha de la Presidencia primera, y la siguiente persona a la derecha de la Presidencia segunda. Luego a la izquierda de la Primera Presidencia y a la izquierda de la Presidencia segunda. Y así alternativamente iremos distribuyendo a los invitados por orden de rango e importancia. 2.- Sistema Simple o en línea: a partir de la Primera Presidencia, de derecha a izquierda se sitúan todos los invitados por orden de rango o categoría. Este tipo de colocación solo suele utilizado cuando se recibe de pié (aeropuertos, embajadas, etc).
Si se cede la presidencia, quien la cede habrá de situarse a la izquierda del mismo y no a la derecha como parecería ser normal.
También debemos tener en cuenta el intercalar caballeros y señoras, alternativamente. Y si por cualquier razón hay que juntar personas del mismo sexo, lo mejor será dejar hombres juntos, antes que dejar a varias mujeres juntas. ¿ Qué es la precedencia ?.
Es el orden establecido por el que se colocan a las personas asistentes a un acto en función de su jerarquía, rango o categoría. 1.- Precedencia Oficial: La dictada y recogida por ley para todo tipo de actos (en la que se detalla la colocación de invitados desde el Rey hasta el invitado de menor rango).
El sistema de colocación a partir de la presidencia se establece, por dos métodos:1.- Sistema Intercalado: el de mayor importancia a la derecha de la Presidencia primera, y la siguiente persona a la derecha de la Presidencia segunda. Luego a la izquierda de la Primera Presidencia y a la izquierda de la Presidencia segunda. Y así alternativamente iremos distribuyendo a los invitados por orden de rango e importancia. 2.- Sistema Simple o en línea: a partir de la Primera Presidencia, de derecha a izquierda se sitúan todos los invitados por orden de rango o categoría. Este tipo de colocación solo suele utilizado cuando se recibe de pié (aeropuertos, embajadas, etc).
Si se cede la presidencia, quien la cede habrá de situarse a la izquierda del mismo y no a la derecha como parecería ser normal.
También debemos tener en cuenta el intercalar caballeros y señoras, alternativamente. Y si por cualquier razón hay que juntar personas del mismo sexo, lo mejor será dejar hombres juntos, antes que dejar a varias mujeres juntas. ¿ Qué es la precedencia ?.
Es el orden establecido por el que se colocan a las personas asistentes a un acto en función de su jerarquía, rango o categoría. 1.- Precedencia Oficial: La dictada y recogida por ley para todo tipo de actos (en la que se detalla la colocación de invitados desde el Rey hasta el invitado de menor rango).
2. Precedencia Social o Privada: La establecida por costumbre o por norma social, atendiendo a criterios menos estrictos que los recogidos por ley, y que puede dar lugar a diversas interpretaciones por tradiciones o costumbres locales.
Podemos realizar cientos de combinaciones de invitados en función de rangos o jerarquías, tipos de mesas, tipos de invitados (solo hombres o mujeres), con una o varias presidencias, etc. También por la forma de colocar los invitados: en sentido de la agujas del reloj o mediante distribución cartesiana (la más utilizada), en forma de X.
La mejor forma de realizar una correcta planificación es realizar lo que se conoce como un plano de mesa, y confeccionar con la lista de invitados el esquema previo de precedencias en función del rango o jerarquía de los asistentes.
Como normas generales de colocación podemos citar: la mujer tiene la misma precedencia que su marido, salvo que la mujer sea la que ocupe el cargo de importancia; los matrimonios suelen separarse, aunque no es una norma estricta; a igualdad de rango las personas mayores tienen precedencia sobre los jóvenes; la mujer casada tiene precedencia sobre la soltera o la divorciada; a igualdad de rango precede el extranjero al nacional, y el invitado "nuevo" (que acude por primera vez) al "veterano". H. Tema VII. Mantelería. Distribución de cubiertos, vajilla y cristalería. (1)
Podemos realizar cientos de combinaciones de invitados en función de rangos o jerarquías, tipos de mesas, tipos de invitados (solo hombres o mujeres), con una o varias presidencias, etc. También por la forma de colocar los invitados: en sentido de la agujas del reloj o mediante distribución cartesiana (la más utilizada), en forma de X.
La mejor forma de realizar una correcta planificación es realizar lo que se conoce como un plano de mesa, y confeccionar con la lista de invitados el esquema previo de precedencias en función del rango o jerarquía de los asistentes.
Como normas generales de colocación podemos citar: la mujer tiene la misma precedencia que su marido, salvo que la mujer sea la que ocupe el cargo de importancia; los matrimonios suelen separarse, aunque no es una norma estricta; a igualdad de rango las personas mayores tienen precedencia sobre los jóvenes; la mujer casada tiene precedencia sobre la soltera o la divorciada; a igualdad de rango precede el extranjero al nacional, y el invitado "nuevo" (que acude por primera vez) al "veterano". H. Tema VII. Mantelería. Distribución de cubiertos, vajilla y cristalería. (1)
Las mesas deben cubrirse con un mantel blanco o de un color pastel discreto y preferiblemente liso o con discretos bordados y preferiblemente de algodón (aunque existen otros muchos tipos de tejido como las fibras sintéticas). Éste debe cubrir al menos un tercio de la distancia que hay entre la mesa y el suelo.
Si las mesas son de madera buena, o son muy delicadas, se suele colocar un muletón, u otra protección que la preserve del calor, los golpes, e incluso como amortiguador del ruido (si fuera una mesa metálica, por ejemplo).
Las servilletas deberán ir a juego con el mantel en cuanto a color y diseño. Aunque es un tema polémico se pueden colocar sobre el plato, en forma de triángulo o rectangular, pero nunca metidas en la copa. También se pueden colocar a la izquierda o derecha del plato, aunque los más estrictos en el tema del Protocolo, indican que el lado derecho solo es utilizado para dejar la servilleta una vez terminada de usar o para hacer una pausa, si nos levantamos.
El servicio de mesa debe ser renovado por completo después de la finalización de cada comida.
El espacio entre invitados será de aproximadamente 60 - 80 cms, para que los comensales se puedan mover con relativa comodidad sin molestar a sus vecinos de mesa, aunque estas medidas pueden variar si contamos con espacio suficiente para dejar mayor holgura.
Lo primero que colocamos es el bajo-plato o plato "base". Si los platos cuentan con un anagrama o adorno del establecimiento este deberá quedar frente al cliente y bien centrado.
Si las mesas son de madera buena, o son muy delicadas, se suele colocar un muletón, u otra protección que la preserve del calor, los golpes, e incluso como amortiguador del ruido (si fuera una mesa metálica, por ejemplo).
Las servilletas deberán ir a juego con el mantel en cuanto a color y diseño. Aunque es un tema polémico se pueden colocar sobre el plato, en forma de triángulo o rectangular, pero nunca metidas en la copa. También se pueden colocar a la izquierda o derecha del plato, aunque los más estrictos en el tema del Protocolo, indican que el lado derecho solo es utilizado para dejar la servilleta una vez terminada de usar o para hacer una pausa, si nos levantamos.
El servicio de mesa debe ser renovado por completo después de la finalización de cada comida.
El espacio entre invitados será de aproximadamente 60 - 80 cms, para que los comensales se puedan mover con relativa comodidad sin molestar a sus vecinos de mesa, aunque estas medidas pueden variar si contamos con espacio suficiente para dejar mayor holgura.
Lo primero que colocamos es el bajo-plato o plato "base". Si los platos cuentan con un anagrama o adorno del establecimiento este deberá quedar frente al cliente y bien centrado.
(Lo mismo a la hora de montar la mesa que a la hora de servir).
Un ejemplo de servicio de mesa básico sería como el que podemos ver en el siguiente gráfico.
Un ejemplo de servicio de mesa básico sería como el que podemos ver en el siguiente gráfico.
A la derecha del plato colocamos el cuchillo con el filo hacia adentro, las cucharas con la concavidad hacia arriba, y la pala de pescado. A la izquierda se colocan los tenedores, con los púas hacia arriba.
Todos los cubiertos de sitúan por orden de utilización; los más exteriores al plato son los primeros que se van a utilizar y los más cercanos al plato son los últimos que se utilizan. Se deben separar unos 2 ó 3 cms del plato, y nunca deben tocar el plato.
En ciertas ocasiones, puede aparecer un tenedor de tamaño medio (entre el tamaño normal y el tamaño de postre) que sirve para tomar los aperitivos y entrantes y que los profesionales de la hostelería denominan el "tenedor de principios".
Los cubiertos de postre se sitúan enfrente del plato, en su parte superior a unos 2 cms del mismo, en este orden: cuchillo, tenedor y cucharilla con los mangos intercalados (mango hacia a la derecha el primero, hacia la izquierda el segundo y el tercero de nuevo hacia la derecha).
Un platillo en la parte izquierda superior es para el pan, y a la derecha (si lo hay) es para la mantequilla, acompañado del correspondiente cuchillo o "pala" para untarla.
La cristalería se coloca en fila recta (o una leve curvatura) por orden, colocadas frente al plato y ligeramente hacia la derecha, no centradas: copa de Jerez, copa de vino blanco, copa de vino tinto, copa de agua, copa de champán/cava y copa de licor. Nunca deben de tocarse unas copas con otras, deben separarse 2 cms entre ellas.
Algunas normas que podemos indicar para los cubiertos:
1.- Cuando se sientan menos comensales de los servicios que hay en la mesa (por ejemplo 4 personas en una mesa de 6) deberán retirarse los servicios sobrantes antes de empezar a comer.
2.- Si no se colocan los cubiertos de postre al inicio de la comida, deberán colocarse antes de servirse el mismo.
3.- Retire siempre los cubiertos aunque no se hayan utilizado, en los cambios de plato.
4.- Cualquier cubierto que se caiga al suelo debe ser cambiado por otro nuevo. Lo mismo puede hacerse con la servilleta (aunque en este caso no es tan obligatorio).
5.- Debe estar atento a las peticiones de los comensales ante cualquier requerimiento de los mismos.
6.- Si no se compone la mesa en su totalidad, al principio de la misma, deberán colocarse los cubiertos antes de servir el plato en el que se van a utilizar.
7.- No se sirven cócteles (por ejemplo de marisco), consomés, sorbetes, cazuelitas y platos similares directamente sobre la mesa, deben servirse con un platillo de base.
Algunas normas que podemos indicar para los cubiertos:
1.- Cuando se sientan menos comensales de los servicios que hay en la mesa (por ejemplo 4 personas en una mesa de 6) deberán retirarse los servicios sobrantes antes de empezar a comer.
2.- Si no se colocan los cubiertos de postre al inicio de la comida, deberán colocarse antes de servirse el mismo.
3.- Retire siempre los cubiertos aunque no se hayan utilizado, en los cambios de plato.
4.- Cualquier cubierto que se caiga al suelo debe ser cambiado por otro nuevo. Lo mismo puede hacerse con la servilleta (aunque en este caso no es tan obligatorio).
5.- Debe estar atento a las peticiones de los comensales ante cualquier requerimiento de los mismos.
6.- Si no se compone la mesa en su totalidad, al principio de la misma, deberán colocarse los cubiertos antes de servir el plato en el que se van a utilizar.
7.- No se sirven cócteles (por ejemplo de marisco), consomés, sorbetes, cazuelitas y platos similares directamente sobre la mesa, deben servirse con un platillo de base.
8.- Si ve a alguno de los comensales en dificultades para utilizar un determinado cubierto, ofrézcase para indicarle su correcta utilización, con la mayor discreción posible.
Nota: La cubertería, cristalería, vajilla y mantelería deberá permanecer limpia y en perfecto estado de conservación (debemos evitar copas o platos saltados, vasos o cubiertos sucios, etc).
También deberemos evitar manchar los cubiertos o la cristalería con los dedos al poner la mesa y si fuese necesario repasaremos con el "lito" (paño auxiliar de los camareros) o una servilleta, las pequeñas marcas.
Si son manchas de otro tipo (pintalabios, incrustaciones, etc.), que no podemos quitar pasando el lito, deberemos optar por cambiar la pieza por otra limpia.
Hemos dado mayor importancia al servicio de mesa, pero no podemos olvidarnos de otro servicio muy utilizado en hoteles. El servicio del desayuno en habitaciones (room-service). Aunque existen diversas formas de colocar la bandeja según el tipo de desayuno elegido (continental, anglosajón, americano) y que el mismo también puede estar servido en carro de servicio, vamos a poner una bandeja estandard y fácil de recordar, y que nos puede servir de base para la colocación de cualquier otro tipo de desayuno. (Ver dibujo adjunto).
Nota: La cubertería, cristalería, vajilla y mantelería deberá permanecer limpia y en perfecto estado de conservación (debemos evitar copas o platos saltados, vasos o cubiertos sucios, etc).
También deberemos evitar manchar los cubiertos o la cristalería con los dedos al poner la mesa y si fuese necesario repasaremos con el "lito" (paño auxiliar de los camareros) o una servilleta, las pequeñas marcas.
Si son manchas de otro tipo (pintalabios, incrustaciones, etc.), que no podemos quitar pasando el lito, deberemos optar por cambiar la pieza por otra limpia.
Hemos dado mayor importancia al servicio de mesa, pero no podemos olvidarnos de otro servicio muy utilizado en hoteles. El servicio del desayuno en habitaciones (room-service). Aunque existen diversas formas de colocar la bandeja según el tipo de desayuno elegido (continental, anglosajón, americano) y que el mismo también puede estar servido en carro de servicio, vamos a poner una bandeja estandard y fácil de recordar, y que nos puede servir de base para la colocación de cualquier otro tipo de desayuno. (Ver dibujo adjunto).
Una vez que nos han entregado las cartas (primero a las señoras), y nos han tomado nota del menú elegido (lo que se conoce como "comanda"), entra en escena el servicio a la mesa. La carta se entrega por la derecha. Si es un banquete o comida de gala, por supuesto no habrá carta ni elección del menú, aunque en determinados casos, el personal tendrá la atención con alguno de los invitados por razones especiales (principalmente de salud).
A la hora de servir la mesa existen varias fórmulas o métodos: Servicio a la Inglesa.Se presenta la bandeja por la izquierda del comensal y el camarero le sirve directamente de la bandeja. Se sirve auxiliado de una cuchara y tenedor o de unas pinzas que realicen esta misma función. (pero nunca se sirve con nuestros propios cubiertos).
A la hora de servir la mesa existen varias fórmulas o métodos: Servicio a la Inglesa.Se presenta la bandeja por la izquierda del comensal y el camarero le sirve directamente de la bandeja. Se sirve auxiliado de una cuchara y tenedor o de unas pinzas que realicen esta misma función. (pero nunca se sirve con nuestros propios cubiertos).
Servicio a la Francesa.
Al igual que en el Inglés, el camarero presenta la bandeja por la izquierda del comensal y éste se sirve directamente a su plato. No se utilizan los cubiertos propios nunca, si no los que vienen con el servicio de la bandeja. Tampoco se escarba en la bandeja en busca la pieza o trozo que más nos guste.
Servicio Directo o Simple.
Los platos se preparan y componen en la cocina y se sirven directamente completos a la mesa.
Los platos se preparan y componen en la cocina y se sirven directamente completos a la mesa.
Se sirven por la izquierda. Es el método más utilizado en la mayor parte de los restaurantes. Servicio a la Rusa.
Se compone el plato en una mesilla auxiliar y ser sirve al comensal. (Utilizado generalmente cuando hay que flambear o trinchar).
Se sirve primero a las señoras y luego a los caballeros, aunque por motivos de orden, se empieza por el invitado de mayor importancia y luego se sirve en orden correlativo de la mesa (con lo que si la precedencia ha sido bien establecida se servirá en el orden correcto de importancia).
El anfitrión será el último en ser servido. El servicio del pan se hace con pinzas o haciendo una "pinza" con la cuchara y el tenedor, pero nunca se utilizan las manos para tal fin. VINO
Respecto del vino, se presenta al cliente ligeramente inclinado para que vea el tipo de vino elegido ( y pueda ver su etiqueta), con la etiqueta a su vista, y por supuesto, cerrado, sin descorchar.
El vino blanco se debe presentar apoyado en la base por una servilleta ya que el estar frío puede caer alguna gota por condensación (sobre todo los vinos blancos y cavas).
Se abre con el cortacápsulas para quitar la protección de la botella y posteriormente se utiliza el sacacorchos, sin mover violentamente la botella.
Recuerde que se gira el sacacorchos no la botella. Nunca se abre el vino encima de la mesa del cliente. Se hace aparte.
Se limpia ligeramente la boca con la servilleta y se sirve un poco del mismo al anfitrión o quien ordenó el vino para que pruebe. Si da su aprobación, se sirve al resto de los comensales. Para el vino tinto serviremos solo la mitad de la copa como mucho y para los blancos podemos servir dos tercios de la misma, ya que la copa es más pequeña, y no se debe servir mucha cantidad para que el mismo no se caliente.
Los grandes vinos se sirven en cestillo y deben permanecer en él y con la etiqueta hacia arriba. Para servir estos vinos se toma la copa en la mano y se sirve inclinando ligeramente el cestillo. No se deben mover bruscamente ni al abrirlos ni al servirlos, pues generalmente pueden tener algunos "posos". Para evitar esto se puede proceder al decantado del mismo, que no es otra cosa que trasvasarlo a un recipiente de cristal para evitar los posos; pero esta práctica es menos común en establecimientos hoteleros y más común en reuniones en casa.
Los vinos se sirven por la derecha, sin tocar la copa con la boca de la botella. Tampoco se debe coger la botella por el cuello o por la base sino por su parte central haciendo un leve giro de muñeca al terminar de servir para evitar que "pinguen" las últimas gotas.
Las copas nunca se llenan hasta los bordes, sino a tres cuartos de su capacidad como límite, para el agua; un tercio para el vino tinto y clarete y un cuarto para los vinos blancos.
- Tema IX. Sirviendo la mesa: consejos. Servir la mesa.
Algunos consejos generales:
1.- Las bebidas (agua, champán o cava, etc), se sirven por la derecha. 2.- La cristalería nunca debe transportarse metiendo los dedos en su interior, tanto para colocarla como para retirarla. Es mejor utilizar una bandeja. 3.- El pan se sirve por la izquierda del comensal. 4.- El agua se sirve fría salvo petición expresa del cliente. 5.- Se debe ofrecer más pan si vemos que el cliente lo ha terminado. 6.- Los cubiertos se colocan por la derecha e izquierda del cliente, pero nunca se le cruza el brazo por delante. 7.- La servilleta debe cambiarse después del uso de lavaderos (que se colocan a la derecha del plato) y especialmente si el servicio ha sido marisco o un plato similar. 8.- El pan no se retira a los postres que pueden requerirlo (quesos, por ejemplo). 9.- Nunca se sirve la comida sin haber servido algo de beber al cliente. Primero se sirve la bebida y luego la comida. 10.- Se debe poner un cenicero para cada 4 personas (si ellos lo requieren) pues es más elegante evitar poner ceniceros en las mesas, por defecto. Se deben cambiar con relativa frecuencia si vemos que se fuma (no esperemos a que rebosen). 11.- Al servir el café se retiran las copas de vino, salvo petición expresa del cliente. 12.- Las bandejas no se debe cargar demasiado para evitar paseos. Al volver procurar llevar siempre algo para no ir de manos vacías a la cocina. 14.- No utilizar las mesas cercanas como almacén provisional. No son para ese fin. 15.- No se doble excesivamente para servir a los clientes. Procure mantener una postura lo más erguida posible. 16.- Nunca se tocan los alimentos con los dedos bajo ninguna circunstancia. Si algo se cae del plato, se retira y se procede a servir un nuevo plato. 17.- Ningún cubierto, servilleta o cualquier otro objeto que se le caiga al cliente al suelo debe volver a la mesa. Siempre tiene que ser retirado y cambiado por otro. 18.- No llene excesivamente los platos y trate de servir de forma ordenada y elegante los platos con más de un ingrediente (carne con guarnición y puré por ejemplo). 19.- Por norma general los platos fríos se sirven en un plato frío y los calientes en un plato caliente o templado. 20.- Ayude al cliente cuando entra al comedor a sentarse en su mesa, o al menos acompáñelo hasta la misma. 21.- El servicio debe hacerse en el mayor silencio posible. No haga ruido con los platos, las copas, los cubiertos, las bandejas ... |
- Tema X. Personal del establecimiento: sus funciones. (1)
Establecimientos de Restauración.
1. Maitre o Jefe de Comedor: Confecciona y reparte el trabajo de la sala. Es el encargado de recibir a los clientes, atenderlos y despedirlos. También supervisa el servicio, y acude a la mesa a petición del cliente. Mostrarles la Carta y hacerles alguna sugerencia, puede ser otra de sus funciones. 2. Camareros/as: Quienes realmente sirven al cliente. Deben conocer los platos que sirven para poder dar cualquier explicación al cliente que lo solicite; deben saber servir la comida, los vinos; retirar los servicios, etc. 3. Sumiller: Experto en vinos; en determinados restaurantes existe esta figura que es la encargada de los vinos. Su consejo, servir el vino, sus conocimientos puestos a disposición del cliente. 4. Ayudante: Figura que se encarga de ser el segundo de abordo del camarero ayudándole a trasladar servicios a la cocina, depositarle platos en mesillas auxiliares, etc., pero no debe ser nunca él quien se dirija al cliente de forma directa. Establecimientos Hoteleros. 1. Director de Hotel: Es la cabeza visible del establecimiento, y quien recibe a personalidades importantes que pasan por su establecimiento. Es el encargado de coordinar a todos los empleados del establecimiento. 2. Recepcionista: El encargado de recibir a los clientes, de proporcionarles las llaves de la habitación, de darles los recados y correspondencia, etc. 3. Botones: El encargado de llevarles hasta las habitaciones y de portar los equipajes. 4. Camareros/as: Los encargados de la limpieza de las habitaciones y del servicio de habitaciones. 5. Gobernanta: Es la encargada de controlar a los empleados del hotel, y de llevar como su nombre indica el gobierno del funcionamiento del mismo (sin solapar las funciones del director del mismo). Hemos obviado personal en ambos tipo de establecimientos, debido a que hemos nombrado los que principalmente tienen trato con los clientes. Hay mucho otro personal que nunca o que raras veces tiene contacto con el cliente (cocineros, pinches, servicio de limpieza, etc). y otros que están casi a extinguir, salvo grandes hoteles como el ascensorista, por ejemplo. No obstante, todo este personal debe estar "entrenado" para saber tratar con educación y respeto al cliente, como el personal de limpieza, que podemos encontrarnos si llegamos de improvisto por la mañana a nuestra habitación. Debemos tener en cuenta, que un buen servicio, proporciona prestigio y categoría a nuestro establecimiento, aparte de otras ventajas que pueda tener el mismo (comodidad, decoración, ambiente, etc.). |
La amabilidad y educación de los empleados, puede ser un factor determinante a la hora de elegir un sitio donde ir a comer o donde pasar unos días de estancia.
Procure contar con empleados profesionales y bien formados para su establecimiento, y tendrá grandes posibilidades de tener una trayectoria de éxito en su negocio.
Procure contar con empleados profesionales y bien formados para su establecimiento, y tendrá grandes posibilidades de tener una trayectoria de éxito en su negocio.
- Tema XI. Empleados: aseo personal y comportamiento. (1)
Aseo personal.
Todo el personal de un establecimiento de hostelería deberá mantener unas mínimas normas de higiene en el trabajo. Sobre todo en el ramo de la restauración es muy importante la higiene debido a la gran cantidad de bacterias y microbios que puede llevar unas manos sucias o un uniforme sucio. Debemos evitar el pelo largo y suelto. Si se lleva el pelo muy largo habrá de llevarse recogido (en un moño por ejemplo). La manos y sobre todo las uñas deberán estar siempre limpias, muy limpias. Respecto del maquillaje, si se lleva deberá ser ligero y discreto. Hay que dar una imagen limpia y aseada, y no parecer que vamos a una gran fiesta con maquillajes marcados y de vivos colores. Lo mismo con la boca y dentadura que deberá permanecer en unas condiciones de higiene adecuadas. Respecto de las joyas, bisutería y complementos deberemos evitar, en la medida de lo posible, llevar muchas; y si se llevan deberá ser algo sencillo y discreto. Al igual que el maquillaje estamos trabajando no acudiendo a una gran fiesta. Respecto de colonias, perfumes y desodorantes, si los utilizamos deberán ser sin apenas aroma, para no molestar con nuestro "olor" a quienes estamos atendiendo. El uniforme deberá permanecer limpio sin manchas. Habrá de estar siempre planchado y bien colocado en todas su partes. No de sensación de desaliño aunque vaya muy limpio. Como dice un refrán popular " A veces no basta con ser bueno, si no que hay que parecerlo". En este caso podemos decir lo mismo: "A veces no basta con ser limpio sino aparentarlo ante el cliente, también". Si se le permite utilizar ropa de calle, por que el establecimiento no utiliza uniforme, o no obliga a ello (generalmente pequeños restaurantes y establecimientos familiares), deberá vestir ropas sencillas pero limpias y en buen estado. No se vista de gala pero tampoco aproveche esos vaqueros (jeans) viejos o esa camiseta que utiliza para estar en casa los fines de semana. Ropa sencilla, discreta y limpia. Comportamiento. Ante todo debemos ser educados y corteses tanto con nuestros clientes como con nuestros superiores. No debemos dejar que un mal día o un cliente "insoportable" nos hagan perder las buenas formas. Algunos puntos a tener en cuenta en este apartado serían: 1.- Puntualidad: Debemos llegar puntualmente al trabajo, además de por ética profesional y por disciplina, por respeto a nuestros compañeros que no podrán abandonar su puesto hasta que nosotros hayamos llegado, en muchos casos. 2.- Presencia: Debemos mantener el uniforme de trabajo impecable hasta el final de la jornada. | |
Si por cualquier razón tuviéramos un percance habremos de cambiarlo por uno limpio y planchado.
3.- Amabilidad: Procuraremos mantener una actitud sonriente, cortés y servicial para con todos los clientes. Debemos tratar de hacer la estancia lo más agradable posible a todos los clientes en nuestro establecimiento. Si hay problemas podemos avisar al encargado, jefe de sala o algún superior nuestro, para resolverlo a la mayor brevedad de tiempo posible.
Hay que permanecer atentos a las peticiones del cliente. Deberemos hablar poco y en tono suave. También entre compañeros se deberá de hablar lo menos posible, al menos delante de los clientes; no hay nada más feo que ver a dos empleados cuchicheando delante de los clientes.
Y por supuesto, NUNCA discutir delante de los clientes y a ser posible tampoco en lugares donde puedan oirlo los clientes (las famosas voces y gritos en a cocina de un restaurante por ejemplo). Algunos consejos finales:
.- No haga corros con otros camareros y desatienda su labor de atención a las mesas.
.- No suba nunca el tono de voz ni a sus clientes, ni a sus compañeros o superiores.
.- Procure una solución inmediata a cualquier petición o queja del cliente.
.- Utilice un vocabulario correcto con los clientes.
.- Utilice una forma natural de atención al cliente, con un lenguaje sencillo y amistoso, sin forzar posturas que le hagan ser demasiado artificial y rígido.
.- Procure no dar la espalda al cliente, en la medida de lo posible.
.- Sea discreto ante cualquier situación anómala, por curiosa que sea la misma.
.- Responda a las preguntas de cliente pero no entable con el conversaciones o discusiones.
.- Si debe secarse sudor, estornudar, etc. Apártese en la medida de lo posible a un sitio reservado. Si no lo puede evitar , hágalo de la forma más discreta y correcta posible. No utilice nunca el "lito" para cualquiera de estas acciones.
3.- Amabilidad: Procuraremos mantener una actitud sonriente, cortés y servicial para con todos los clientes. Debemos tratar de hacer la estancia lo más agradable posible a todos los clientes en nuestro establecimiento. Si hay problemas podemos avisar al encargado, jefe de sala o algún superior nuestro, para resolverlo a la mayor brevedad de tiempo posible.
Hay que permanecer atentos a las peticiones del cliente. Deberemos hablar poco y en tono suave. También entre compañeros se deberá de hablar lo menos posible, al menos delante de los clientes; no hay nada más feo que ver a dos empleados cuchicheando delante de los clientes.
Y por supuesto, NUNCA discutir delante de los clientes y a ser posible tampoco en lugares donde puedan oirlo los clientes (las famosas voces y gritos en a cocina de un restaurante por ejemplo). Algunos consejos finales:
.- No haga corros con otros camareros y desatienda su labor de atención a las mesas.
.- No suba nunca el tono de voz ni a sus clientes, ni a sus compañeros o superiores.
.- Procure una solución inmediata a cualquier petición o queja del cliente.
.- Utilice un vocabulario correcto con los clientes.
.- Utilice una forma natural de atención al cliente, con un lenguaje sencillo y amistoso, sin forzar posturas que le hagan ser demasiado artificial y rígido.
.- Procure no dar la espalda al cliente, en la medida de lo posible.
.- Sea discreto ante cualquier situación anómala, por curiosa que sea la misma.
.- Responda a las preguntas de cliente pero no entable con el conversaciones o discusiones.
.- Si debe secarse sudor, estornudar, etc. Apártese en la medida de lo posible a un sitio reservado. Si no lo puede evitar , hágalo de la forma más discreta y correcta posible. No utilice nunca el "lito" para cualquiera de estas acciones.
N. Tema XIII. Decoración.
Decoración general de la sala.
La decoración de la sala viene en gran medida determinada por el tipo de evento a celebrar y las características de la sala (tamaño, luminosidad, etc). Las plantas son uno de las formas más habituales de crear un ambiente agradable en la sala. Plantas naturales, a ser posible, sin flores y de colores discretos, sin perfume. Se debe procurar mantener la uniformidad de las mismas no mezclando distintas variedades de formas y tamaños.
Debemos evitar plantas con fuertes fragancias que pueden molestar e incluso interferir el paladar de los comensales durante el banquete. En cierto tipo de banquetes (entregas de premios y homenajes, generalmente) suele haber un gran cartel con el libro presentando, la foto del homenajeado montada sobre un caballete o fijada en una pared.
Otras celebraciones especiales pueden requerir de una decoración particular en función de las peticiones de los organizadores (logotipos de una empresa, bailes especiales, como de disfraces o fiestas benéficas, etc). En todos ellos aunque la decoración cambie, las normas a seguir para el resto del acto son iguales que los de cualquier otro tipo. Decoración de las mesas.
Lo más tradicional son los centros de flores secas o naturales (nunca de plástico u otro material), y nunca olorosas, pues interfieren en el aroma y la degustación de la comida y los vinos.
Centros bajos, que no interfieran la visión entre los invitados. (que no se tengan que buscar las caras elevando o torciendo la cabeza para ver a su frente).
Se puede complementar con adornos de plata, cobre, bronce o cristal. Habrá de mantenerse uniformidad en la decoración sin mezclar materiales distintos en una misma mesa (objetos de cobre con objetos de plata por ejemplo; el cristal puede combinar con otros materiales y metales como la plata).
Los candelabros se utilizan exclusivamente para las cenas (noche). Y evitaremos, al igual que con los centros de flores, colocar grande candelabros que hagan de "barrera" entre los invitados.
La decoración de la sala viene en gran medida determinada por el tipo de evento a celebrar y las características de la sala (tamaño, luminosidad, etc). Las plantas son uno de las formas más habituales de crear un ambiente agradable en la sala. Plantas naturales, a ser posible, sin flores y de colores discretos, sin perfume. Se debe procurar mantener la uniformidad de las mismas no mezclando distintas variedades de formas y tamaños.
Debemos evitar plantas con fuertes fragancias que pueden molestar e incluso interferir el paladar de los comensales durante el banquete. En cierto tipo de banquetes (entregas de premios y homenajes, generalmente) suele haber un gran cartel con el libro presentando, la foto del homenajeado montada sobre un caballete o fijada en una pared.
Otras celebraciones especiales pueden requerir de una decoración particular en función de las peticiones de los organizadores (logotipos de una empresa, bailes especiales, como de disfraces o fiestas benéficas, etc). En todos ellos aunque la decoración cambie, las normas a seguir para el resto del acto son iguales que los de cualquier otro tipo. Decoración de las mesas.
Lo más tradicional son los centros de flores secas o naturales (nunca de plástico u otro material), y nunca olorosas, pues interfieren en el aroma y la degustación de la comida y los vinos.
Centros bajos, que no interfieran la visión entre los invitados. (que no se tengan que buscar las caras elevando o torciendo la cabeza para ver a su frente).
Se puede complementar con adornos de plata, cobre, bronce o cristal. Habrá de mantenerse uniformidad en la decoración sin mezclar materiales distintos en una misma mesa (objetos de cobre con objetos de plata por ejemplo; el cristal puede combinar con otros materiales y metales como la plata).
Los candelabros se utilizan exclusivamente para las cenas (noche). Y evitaremos, al igual que con los centros de flores, colocar grande candelabros que hagan de "barrera" entre los invitados.
O. Tema XII. Empleados: vestuario.
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Este punto no tiene una normativa muy clara y definida, debido a la gran cantidad de posibilidades en cuanto a uniformes en la hostelería.
Como pauta general podemos indicar: Uniformidad de vestuario: Todos los camareros/camareras deberán vestir igual (igual pantalón, camisa, chaleco, etc), bien sea con uniforme, o bien utilizando las mismas prendas comerciales. Vestuario Típico: En determinadas ocasiones (generalmente, nunca cenas de gala) algunos establecimientos de hostelería visten a sus camareros con trajes típicos de la región o el país. Guantes: Quedan reservados para cenas de Gala y de Gran Gala. En celebraciones de actos oficiales el uniforme tradicional del servicio de camareros es el smoking blanco para el verano y el smoking negro para el invierno. Para celebraciones de gran Gala se utiliza el frac, tanto en verano como en invierno. Para actos de carácter menos oficioso se permiten otras combinaciones de prendas en la hostelería. La más tradicional es camisa blanca, con o sin chaleco negro, y pantalón negro (o de un color oscuro) con zapatos negros u oscuros. También pueden utilizarse camisas y chalecos con bordado del escudo o logotipo del establecimiento. Traje oscuro con lazo, o simplemente chaqueta negra (u oscura), camisa blanca y pantalón negro (u oscuro) y zapatos negros u oscuros. También es muy utilizada la chaquetilla francesa, en muchos restaurantes. Lo que apenas ya se utiliza en el vestuario de hostelería es ( tradicionalmente se veían en mesones y bodegas) camareros que sirvan con el mandíl blanco, aunque aún pueden verse en algún establecimiento de hostelería que quieren dar la sensación de taberna, ciertos mandiles de colores y diseños modernos. Una regla fundamental en el vestuario del servicio: Siempre debe distinguirse de forma clara su vestuario del de los invitados. Nunca por lo tanto se llevará un esmoquin, chaqué o traje que pueda hacer dudar si es el camarero, o el invitado. En establecimientos en los que se cuenta con un maitre o jefe de comedor, suele haber una pequeña distinción entre su vestuario y el de los camareros (por ejemplo los camareros de chaleco, camisa blanca y pantalón y el maitre de esmoquin o de traje). |
O. Tema XIV. Ambiente general.
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La temperatura general de la sala debería moverse en un rango de valores que sería entre 19-21º. Teniendo en cuenta la época del año y el número de invitados habrá de cuidarse la temperatura general de la sala, y la ventilación, sobre todo a la hora de los postres en las que aparecen los cigarrillos y los puros.
Si tenemos música de ambiente, esta deberá permanecer a un volumen bajo de fondo, que permita una conversación agradable y sin tener que levantar la voz para que nos oigan nuestros interlocutores. Si hay un grupo musical contratado, que ambienta la celebración, deberá tener en cuenta también el ruido de la sala y mantener la música suave, sin interrumpir las conversaciones. Si elevan la música, los invitados elevarán el tono de voz para poder ser escuchados y ello puede convertir la celebración en un auténtico mercado. La luz deberá ser suficiente para mantener la sala iluminada como si fuera luz del día. Si ésta (la luz solar) no es suficiente, deberán tenerse dadas las suficientes fuentes de luz para mantener una iluminación clara. Debemos evitar que los camareros hagan excesivo ruido a la hora de servir, convirtiendo el servicio de platos a la mesa en una auténtica orquesta de ruidos (sonidos de cubiertos tropezando las bandejas y los platos; tropezando la cristalería a la hora de servir los vinos, agua, etc) y por supuesto evitar cualquier voz de los camareros a la comida o a otros compañeros o jefe de comedor (maitre). Si hay que hacer un comentario o petición al invitado (me permite que le retire el plato , etc) , deberá hacerse en tono suave; no hace falta que se entere toda la mesa que debe apartarse un poquito, por ejemplo, para poderle servir. También en la situación general de la sala deberemos evitar, en la medida de lo posible, colocar mesas cerca de la puerta de la cocina (o los baños), evitando posibles estorbos a la hora de acceder a la misma y la incomodidad de los comensales que estén sentados en estos lugares tan poco agradables y tan molestos, generalmente. Debemos tener cuidado con cualquier pequeño detalle, pues puede ser muy molesto. Quien no ha estado en un restaurante cuya mesa se tambalea ("cojea"), y tiene que proceder a "calzarla". Son pequeños detalles, pero que suelen incomodarnos. | |
P. Tema XV. Categorías.
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Las cafeterías tienen tres tipos de categoría y se representan por tazas: 1 Taza. Categoría: Segunda. 2 Tazas. Categoría: Primera. 3 Tazas. Categoría: Especial.
Los restaurantes tienen cinco categorías y se representan por tenedores: 1 Tenedor. Categoría: Cuarta. 2 Tenedores. Categoría: Tercera. 3 Tenedores. Categoría: Segunda. 4 Tenedores. Categoría: Primera. 5 Tenedores. Categoría: Lujo. Los hoteles se clasifican en cinco categorías y se representan por estrellas: 1 Estrella. Categoría: Cuarta. 2 Estrellas. Categoría: Tercera. 3 Estrellas. Categoría: Segunda. 4 Estrellas. Categoría: Primera. 5 Estrellas. Categoría: Lujo. |
Formulas de cortesia
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Una gran parte de las expresiones que utilizamos en nuestra vida cotidiana, podíamos considerarlas fórmulas de cortesía, aunque apenas nos demos cuenta por ser tan habituales en nuestras conversaciones. Dar la gracias, pedir una cosa por favor ... son simples ejemplos de estas fórmulas de cortesía. Vamos a tratar de recoger las más utilizadas, las menos conocidas, y aquellas que nos pueden ayudar en situaciones que se nos presentan y a los que, a lo mejor, no estamos acostumbrados.
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Formulas de cortesía. Expresiones más utilizadas.
Las fórmulas de cortesía son pequeñas frases hechas utilizadas muy a menudo en nuestra vida diaria. Aunque son muy variadas y algunas muy localistas o influenciadas por costumbres locales, vamos a indicar las más utilizadas y comunes que todos solemos utilizar a diario en nuestra vida tanto laboral, como social o familiar. Las mismas pueden ir acompañadas en algunos casos por gestos como una sonrisa, una leve inclinación de cabeza, un saludo con la palma de la mano, etc.
Las dos fórmulas más utilizadas y que siempre deberíamos tener en la boca son: Por favor y gracias. La primera suele ser utilizada siempre con afirmaciones ( ¿ Quiere una taza de café ? Si, por favor), y la segunda suele ser utilizada mayoritariamente con negaciones ( ¿ Desea tomar algo ? No, gracias). Pero como se dice en Inglés, todo se pide por favor y todo se contesta con gracias o muchas gracias. Son dos expresiones que debe utilizar y enseñar a utilizar a sus hijos desde pequeños.
Muy utilizadas también son las palabras: perdón y disculpe. Ante un tropiezo, por ejemplo, lo habitual es decir, perdón. Y si preguntamos algo, solemos utilizar la palabra disculpe, por ejemplo: ¿ disculpe, este paraguas es suyo ?. La utilización de estas frases nos indica un grado de buena educación y cortesía en nuestro interlocutor. Siempre que entremos a un sitio no debemos olvidar dar los "Buenos días" tardes o noches, y también siempre que nos crucemos a alguien en un sitio cerrado: escalera, hall, pasillos, ascensor, etc.
Aunque tocaremos el tema en las presentaciones posteriormente, hay algunas fórmulas utilizadas cuando nos presentan a una persona. La fórmula más utilizada es "encantado" o "es un placer", pero como dijimos anteriormente hay muchas otras ("tanto gusto", etc). La respuesta suele ser " ¿ Cómo está usted ?", o una cuestión similar, pero nunca entrando en una cuestión demasiado personal. Existen otras muchas fórmulas pero al ser muy específicas ( entierros , bodas, etc) y no tan genéricas como las que hemos tratado, las explicaremos en sus correspondientes capítulos.
Las dos fórmulas más utilizadas y que siempre deberíamos tener en la boca son: Por favor y gracias. La primera suele ser utilizada siempre con afirmaciones ( ¿ Quiere una taza de café ? Si, por favor), y la segunda suele ser utilizada mayoritariamente con negaciones ( ¿ Desea tomar algo ? No, gracias). Pero como se dice en Inglés, todo se pide por favor y todo se contesta con gracias o muchas gracias. Son dos expresiones que debe utilizar y enseñar a utilizar a sus hijos desde pequeños.
Muy utilizadas también son las palabras: perdón y disculpe. Ante un tropiezo, por ejemplo, lo habitual es decir, perdón. Y si preguntamos algo, solemos utilizar la palabra disculpe, por ejemplo: ¿ disculpe, este paraguas es suyo ?. La utilización de estas frases nos indica un grado de buena educación y cortesía en nuestro interlocutor. Siempre que entremos a un sitio no debemos olvidar dar los "Buenos días" tardes o noches, y también siempre que nos crucemos a alguien en un sitio cerrado: escalera, hall, pasillos, ascensor, etc.
Aunque tocaremos el tema en las presentaciones posteriormente, hay algunas fórmulas utilizadas cuando nos presentan a una persona. La fórmula más utilizada es "encantado" o "es un placer", pero como dijimos anteriormente hay muchas otras ("tanto gusto", etc). La respuesta suele ser " ¿ Cómo está usted ?", o una cuestión similar, pero nunca entrando en una cuestión demasiado personal. Existen otras muchas fórmulas pero al ser muy específicas ( entierros , bodas, etc) y no tan genéricas como las que hemos tratado, las explicaremos en sus correspondientes capítulos.
Hablar bien y vestir de forma correcta. Refranes y citas.
El buen saber es callar hasta ser tiempo de hablar.
Indica la prudencia de guardar silencio en conversaciones y no tratar de hablar a destiempo.
Al buey por el cuerno y al hombre por el verbo.
Quiere significar que cuando hablamos demostramos nuestra educación y nuestro saber estar.
Aprended bien a callar, para que sepaís hablar.
Debemos saber escuchar antes de hablar. No es mejor anfitrión el que más habla, sino el que mejor escucha. Es buena "táctica" conocer antes las opiniones de los demás, para luego exponer las nuestras.
Más hiere la mala palabra, que la espada afilada.
Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice. Las palabras pueden herir y faltar al respeto.
El poco hablar es oro y el mucho lodo.
Hace referencia a la prudencia a la hora de hablar.
El buen traje encubre el mal linaje.
Habla de la importancia de la indumentaria, que incluso puede hacer pasar por elegante y educado a una persona que no lo es.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Hace referencia a la conveniencia de estar siempre bien arreglado y aseado, pues se puede recibir alguna visita inesperada.
En el andar y el vestir serás conocido entre mil.
Si somos educados y correctos seremos reconocidos y respetados por los demás.
Un palo vestido no parece palo.
Nos da una idea de la importancia que tiene vestir bien en cualquier ocasión.
Indica la prudencia de guardar silencio en conversaciones y no tratar de hablar a destiempo.
Al buey por el cuerno y al hombre por el verbo.
Quiere significar que cuando hablamos demostramos nuestra educación y nuestro saber estar.
Aprended bien a callar, para que sepaís hablar.
Debemos saber escuchar antes de hablar. No es mejor anfitrión el que más habla, sino el que mejor escucha. Es buena "táctica" conocer antes las opiniones de los demás, para luego exponer las nuestras.
Más hiere la mala palabra, que la espada afilada.
Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice. Las palabras pueden herir y faltar al respeto.
El poco hablar es oro y el mucho lodo.
Hace referencia a la prudencia a la hora de hablar.
El buen traje encubre el mal linaje.
Habla de la importancia de la indumentaria, que incluso puede hacer pasar por elegante y educado a una persona que no lo es.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Hace referencia a la conveniencia de estar siempre bien arreglado y aseado, pues se puede recibir alguna visita inesperada.
En el andar y el vestir serás conocido entre mil.
Si somos educados y correctos seremos reconocidos y respetados por los demás.
Un palo vestido no parece palo.
Nos da una idea de la importancia que tiene vestir bien en cualquier ocasión.
Lo cortés no quita lo valiente.
La educación y el respeto a las personas no está reñido con defender cada uno sus convicciones. No podemos perder las buenas maneras con personas con las que no compartimos criterios o formas de pensar.
Buenos modales juntan caudales y abren puertas principales.
Las buenas maneras y la buena educación, abren más puertas en la vida y dan mayores oportunidades que cualquier otro tipo de comportamiento.
Cortesías engendran cortesías.
Siendo educado y cortés siempre trae como consecuencia, que el resto de las personas sean más amables y corteses a la larga.
La cortesía es de quien la da, y no de quien la recibe.
Indica que se debe tratar con educación a todas las personas, incluso a aquellas personas que no se lo merecen o que no tienen buenos modales o buena educación.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Por muy sencilla que sea una persona, el mayor tesoro que tenemos es nuestro comportamiento. El comportamiento no conoce grandezas. Se puede ser importante y ser un maleducado.
De lo sublime al ridículo no hay más que un paso.
El mejor comportamiento, o una acción digna de mención puede quedar en nada con un comportamiento inadecuado o una mala educación.
Lo que se aprende de cuna, siempre dura.
Siempre que hemos recibido buenos ejemplos en casa, es difícil olvidarlo. Por eso siempre debemos actuar de forma correcta en nuestras acciones diarias para dar buen ejemplo y sembrar la semilla de la buena educación.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Aunque tratemos de "disfrazar" nuestro comportamiento, si éste no es bueno siempre se notará que no somos personas con buena educación, con buenas maneras.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Debemos cuidarnos de actuar de mala manera, con malos modales, aunque en determinadas ocasiones es mucho más fácil irnos por "las malas". Hay que guardar la buena compostura en todas las ocasiones, demostrando nuestra buena educación y buenos modales.
Virtudes vencen señales.
Nos da a entender que, por muy poca apariencia de ser educados que se tenga, la forma de obrar nos demuestra todo lo contrario. Las virtudes interiores nos hacen más respetuosos con los demás .
Aunque vestido de lana, no soy borrego.
No se puede juzgar por la apariencia exterior. Se puede vestir de forma humilde, pero no por ello no se puede tener buena educación y buenos modales.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Si obramos de mala manera, o con malos modales, es fácil que obtengamos también comportamientos poco educados.
La educación y el respeto a las personas no está reñido con defender cada uno sus convicciones. No podemos perder las buenas maneras con personas con las que no compartimos criterios o formas de pensar.
Buenos modales juntan caudales y abren puertas principales.
Las buenas maneras y la buena educación, abren más puertas en la vida y dan mayores oportunidades que cualquier otro tipo de comportamiento.
Cortesías engendran cortesías.
Siendo educado y cortés siempre trae como consecuencia, que el resto de las personas sean más amables y corteses a la larga.
La cortesía es de quien la da, y no de quien la recibe.
Indica que se debe tratar con educación a todas las personas, incluso a aquellas personas que no se lo merecen o que no tienen buenos modales o buena educación.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Por muy sencilla que sea una persona, el mayor tesoro que tenemos es nuestro comportamiento. El comportamiento no conoce grandezas. Se puede ser importante y ser un maleducado.
De lo sublime al ridículo no hay más que un paso.
El mejor comportamiento, o una acción digna de mención puede quedar en nada con un comportamiento inadecuado o una mala educación.
Lo que se aprende de cuna, siempre dura.
Siempre que hemos recibido buenos ejemplos en casa, es difícil olvidarlo. Por eso siempre debemos actuar de forma correcta en nuestras acciones diarias para dar buen ejemplo y sembrar la semilla de la buena educación.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Aunque tratemos de "disfrazar" nuestro comportamiento, si éste no es bueno siempre se notará que no somos personas con buena educación, con buenas maneras.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Debemos cuidarnos de actuar de mala manera, con malos modales, aunque en determinadas ocasiones es mucho más fácil irnos por "las malas". Hay que guardar la buena compostura en todas las ocasiones, demostrando nuestra buena educación y buenos modales.
Virtudes vencen señales.
Nos da a entender que, por muy poca apariencia de ser educados que se tenga, la forma de obrar nos demuestra todo lo contrario. Las virtudes interiores nos hacen más respetuosos con los demás .
Aunque vestido de lana, no soy borrego.
No se puede juzgar por la apariencia exterior. Se puede vestir de forma humilde, pero no por ello no se puede tener buena educación y buenos modales.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Si obramos de mala manera, o con malos modales, es fácil que obtengamos también comportamientos poco educados.
Dime de que presumes y te diré de lo que careces.
En muchas ocasiones queremos "aparentar" buenas maneras, pero nuestras actuaciones demuestran que no las tenemos. No hay que "aparentar" hay que ser.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
No tratemos de ser nunca otra persona. Tenemos que obrar en consecuencia a nuestra manera de ser y no a la de los demás. Si tratamos de actuar como "pavo real" y no lo somos es fácil que se descubra nuestra verdadera personalidad y educación.
Más vale ser que parecer.
Sea educado, pero no trate de aparentarlo. El movimiento se demuestra andando no fingiendo. Si eres educado se demuestra día a día no aparentando serlo.
Bien predica quien bien vive.
Dejémonos de sermones, ya que el mejor ejemplo es la forma de actuar en nuestra vida diaria. De nada vale decirle a nuestros hijos, por ejemplo, no digas palabrotas si nosotros las decimos a diario.
Más vale vergüenza en cara que mancilla en el corazón.
Si se ha cometido un error o hemos actuado de forma descortés o maleducada es mejor reconocerlo y pedir disculpas que esperar a que alguien nos lo recrimine.
No te metas donde no puedas salir.
En determinadas ocasiones, fiestas o reuniones, queremos hablar de todo o disimular que sabemos de todo y muchas veces hablamos más de la cuenta o nos metemos donde no debemos, quedando como "listillos". Lo que vulgarmente se conoce como "meterse en un jardín".
La respuesta mansa, la ira quebranta.
En situaciones tensas no hay que perder los nervios. Si respondemos con educación y respeto lograremos calmar los ánimos, aunque lo fácil sea perder la educación.
Donde fueres haz lo que vieres.
Este refrán es muy nombrado en nuestras páginas, para indicar que cuando no sabemos como actuar o utilizar un determinado cubierto, por ejemplo, lo mejor es observar que hace el resto de comensales.
En cada tierra, su uso; en cada casa, su costumbre.
No tenemos por que imponer nuestras costumbres. Aunque tengamos una determinada en nuestra tierra o casa, cuando vamos a otras regiones o países se deben respetar la suyas, como símbolo de respeto y buena educación.
Lo que se usa no se excusa.
La costumbre de un determinado país o región no debe dar reparo hacerlo (aunque para nosotros no sea una costumbre). Hay que respetar a otras culturas o tradiciones.
Va el Rey do puede, y no a do quiere.
Hay ocasiones en la que debemos actuar como dictan "las normas" y no como a nosotros nos gustaría obrar
En muchas ocasiones queremos "aparentar" buenas maneras, pero nuestras actuaciones demuestran que no las tenemos. No hay que "aparentar" hay que ser.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
No tratemos de ser nunca otra persona. Tenemos que obrar en consecuencia a nuestra manera de ser y no a la de los demás. Si tratamos de actuar como "pavo real" y no lo somos es fácil que se descubra nuestra verdadera personalidad y educación.
Más vale ser que parecer.
Sea educado, pero no trate de aparentarlo. El movimiento se demuestra andando no fingiendo. Si eres educado se demuestra día a día no aparentando serlo.
Bien predica quien bien vive.
Dejémonos de sermones, ya que el mejor ejemplo es la forma de actuar en nuestra vida diaria. De nada vale decirle a nuestros hijos, por ejemplo, no digas palabrotas si nosotros las decimos a diario.
Más vale vergüenza en cara que mancilla en el corazón.
Si se ha cometido un error o hemos actuado de forma descortés o maleducada es mejor reconocerlo y pedir disculpas que esperar a que alguien nos lo recrimine.
No te metas donde no puedas salir.
En determinadas ocasiones, fiestas o reuniones, queremos hablar de todo o disimular que sabemos de todo y muchas veces hablamos más de la cuenta o nos metemos donde no debemos, quedando como "listillos". Lo que vulgarmente se conoce como "meterse en un jardín".
La respuesta mansa, la ira quebranta.
En situaciones tensas no hay que perder los nervios. Si respondemos con educación y respeto lograremos calmar los ánimos, aunque lo fácil sea perder la educación.
Donde fueres haz lo que vieres.
Este refrán es muy nombrado en nuestras páginas, para indicar que cuando no sabemos como actuar o utilizar un determinado cubierto, por ejemplo, lo mejor es observar que hace el resto de comensales.
En cada tierra, su uso; en cada casa, su costumbre.
No tenemos por que imponer nuestras costumbres. Aunque tengamos una determinada en nuestra tierra o casa, cuando vamos a otras regiones o países se deben respetar la suyas, como símbolo de respeto y buena educación.
Lo que se usa no se excusa.
La costumbre de un determinado país o región no debe dar reparo hacerlo (aunque para nosotros no sea una costumbre). Hay que respetar a otras culturas o tradiciones.
Va el Rey do puede, y no a do quiere.
Hay ocasiones en la que debemos actuar como dictan "las normas" y no como a nosotros nos gustaría obrar
Comprenderlo todo es perdonarlo todo.
No juzguemos actitudes y comportamientos que no compartimos. Es síntoma de buena educación comprender comportamientos ajenos, sin recriminarlos. Siempre es mejor excusarlos que ridiculizarlos. Ahi se ve la grandeza de una persona.
Oir, ver y callar, recias cosas son de obrar.
Se podría equiparar a "La prudencia es la madre de la ciencia". En muchas ocasiones la mejor forma de actuar educadamente, es escuchar y guardar silencio. O como vulgarmente se dice no "metiendo baza".
Ir contracorriente no es de hombre prudente.
No podemos obviar las normas y costumbres, y actuar de forma contraria a las mismas. Las normas están para cumplirlas.
Quien de dos relojes se sirve, nunca sabe en que hora vive.
Una cosa es la educación y otra el propio criterio. No se puede "jugar" a dos bandas y querer estar de acuerdo con todos los pareceres. No sea una persona "veleta" sin criterio propio.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Nunca exagere sus modales ni su cortesía. Puede caer en la exageración y resultar demasiado "empalagoso".
En el medio está la virtud.
A tenor del refrán anterior, indica que la moderación es la mejor forma de educación. Actuar de forma moderada en cualquier ocasión, sin llegar a "atosigar" con nuestros excesos de buenas maneras.
Las apariencias engañan.
No se puede juzgar por el aspecto externo, aunque sea nuestra primera referencia de una persona. Como se decía en la edad Medieval, un caballero debe serlo no parecerlo. Las personas educadas se ven por sus obras y no por su apariencia. Aunque no por ello debemos descuidar nuestra apariencia y nuestra forma de vestir.
Al hombre mayor, darle honor.
Indica el respeto que debemos guardar por cualquier persona de avanzada edad. Todas ellas merecen todo nuestro honor y respeto. Además, como podemos ver en muchos capítulos de nuestra Web, tiene una gran importancia la edad como trato preferencial en diversas situaciones.
Vale más caer en gracia, que ser gracioso.
El buen carácter, la educación y la simpatía son mejor tolerados que la falsa cortesía o el forzado ingenio de algunas personas. Hay que ser natural y educado.
De su talento, ninguno hay descontento.
Las personas cultas y educadas, suelen ser bien aceptadas por todo el mundo. Su prudencia y su buen hacer son las mejores cartas de presentación de una persona.
Más vale ciencia que renta.
Es mejor comportarse bien y tener buena cultura y buenas maneras, que tener solamente dinero.
<><></> </>No juzguemos actitudes y comportamientos que no compartimos. Es síntoma de buena educación comprender comportamientos ajenos, sin recriminarlos. Siempre es mejor excusarlos que ridiculizarlos. Ahi se ve la grandeza de una persona.
Oir, ver y callar, recias cosas son de obrar.
Se podría equiparar a "La prudencia es la madre de la ciencia". En muchas ocasiones la mejor forma de actuar educadamente, es escuchar y guardar silencio. O como vulgarmente se dice no "metiendo baza".
Ir contracorriente no es de hombre prudente.
No podemos obviar las normas y costumbres, y actuar de forma contraria a las mismas. Las normas están para cumplirlas.
Quien de dos relojes se sirve, nunca sabe en que hora vive.
Una cosa es la educación y otra el propio criterio. No se puede "jugar" a dos bandas y querer estar de acuerdo con todos los pareceres. No sea una persona "veleta" sin criterio propio.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Nunca exagere sus modales ni su cortesía. Puede caer en la exageración y resultar demasiado "empalagoso".
En el medio está la virtud.
A tenor del refrán anterior, indica que la moderación es la mejor forma de educación. Actuar de forma moderada en cualquier ocasión, sin llegar a "atosigar" con nuestros excesos de buenas maneras.
Las apariencias engañan.
No se puede juzgar por el aspecto externo, aunque sea nuestra primera referencia de una persona. Como se decía en la edad Medieval, un caballero debe serlo no parecerlo. Las personas educadas se ven por sus obras y no por su apariencia. Aunque no por ello debemos descuidar nuestra apariencia y nuestra forma de vestir.
Al hombre mayor, darle honor.
Indica el respeto que debemos guardar por cualquier persona de avanzada edad. Todas ellas merecen todo nuestro honor y respeto. Además, como podemos ver en muchos capítulos de nuestra Web, tiene una gran importancia la edad como trato preferencial en diversas situaciones.
Vale más caer en gracia, que ser gracioso.
El buen carácter, la educación y la simpatía son mejor tolerados que la falsa cortesía o el forzado ingenio de algunas personas. Hay que ser natural y educado.
De su talento, ninguno hay descontento.
Las personas cultas y educadas, suelen ser bien aceptadas por todo el mundo. Su prudencia y su buen hacer son las mejores cartas de presentación de una persona.
Más vale ciencia que renta.
Es mejor comportarse bien y tener buena cultura y buenas maneras, que tener solamente dinero.
Rectificar es de sabios.
Nada hay tan galante y educado, como reconocer un error o una "metedura de pata". Tratar de justificar un error, en la mayoría de los casos, solo empeora la situación.No hay nada tan atrevido como la ignorancia. Cuando estamos en una conversación, lo más prudente y educado es no entrar en la materia si desconocemos todo sobre la misma. No hay que hacer ver que sabemos de todo. Fácilmente caeremos en el error de aparentar algo que no podemos o sabemos.Mucho enseña quien bien pregunta. Al igual que decíamos "donde fueres haz lo que vieres". Cuando tenemos alguna duda lo mejor es preguntar. No tiene por que avergonzarnos. Dice otro refrán que: "Tonto no es el que no sabe, sino el que no pregunta". Siempre que dudemos es mejor preguntar.Disculpa quieren las cosas. Cualquier error o comportamiento indebido, siempre requieren una disculpa. Las buenas maneras exigen demostrar la buena educación por medio de una disculpa.La palabra y la piedra suelta no tienen vuelta. Debemos pensar bien lo que decimos antes de decirlo. Podemos herir o molestar con lo que hablamos y como dice el refrán eso ya no tiene vuelta. También significa prudencia antes de hacer cualquier cosa. Obras son amores, que no buenas razones. Son los hechos, los que nos dan la verdadera esencia de las personas y no las palabras. No basta con parecer educado, sino hay que serlo y demostrarlo.Nadie nace enseñado, sino es a llorar. Todos debemos aprender a comportarnos, pues como bien dice el refrán nadie nace enseñado. Todos aprendemos un montón de cosas a lo largo de la vida, y la buena educación es una de ellas.A tal Señor, tal honor. Indica que según el rango de una persona así debe ser tratada y honrada, con independencia de lo que uno piensa. Ahí es donde se ve nuestra educación.Palabras de cortesía, suenan bien y no obligan. Hay que ser amable aunque no se esté de acuerdo con ciertas opiniones. Se puede ser cortés sin comprometerse a nada.A veces logra una flor lo que un diamante no. Los regalos, no siempre causan efecto por el valor del mismo, sino por la sencillez y detalle tenido en un determinado momento.Donde no hubo despedida, no hay bienvenida. Cuando uno se va de un sitio sin despedirse, no suele ser bien recibido en su próxima visita o aparición. Si no se sabe que se fuera tampoco se da por enterado de su vuelta.El hombre demasiado cortés, falso es. Aquellas personas demasiado amables, de exagerados modales, suelen ser hipócritas que solo se mueven por un interés determinado. |
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